El meteorólogo Marcelo Sosa analizó las temperaturas elevadas y las condiciones excepcionales que caracterizaron octubre en Ushuaia y anticipó un noviembre inicialmente más inestable. Las perspectivas indican un verano cálido y agradable.
Octubre dejó en Ushuaia un comportamiento meteorológico poco habitual para la primavera, con temperaturas elevadas, jornadas consecutivas de cielo despejado y escaso viento. Según el meteorólogo Marcelo Sosa, estas condiciones podrían estar relacionadas con el fenómeno de El Niño, cuyos efectos se manifiestan de manera diferente en el norte y el sur del país.
En radio Provincia, el especialista describió un mes excepcional para los parámetros climáticos locales: “tuvimos un octubre más que primavera, verano, por las temperaturas”, y destacó que “las máximas fueron muy elevadas, las mínimas también”, con amaneceres de 8º y 9º, registros superiores a los habituales para esta época.
La particularidad, explicó, radica en el comportamiento regional del fenómeno. Mientras el centro y norte argentino experimentan mayores precipitaciones y temperaturas bajas, la Patagonia austral presenta condiciones opuestas.
Sobre las perspectivas estacionales, señaló que “si esas condiciones se cumplen, podríamos tener todo lo contrario, condiciones de buen tiempo, que así lo demostró octubre”.
Sin embargo, noviembre comenzaría con un panorama diferente. Sosa anticipó que la estabilidad de octubre dará paso a jornadas más variables, con precipitaciones y descenso térmico. Precisó que “los primeros días de noviembre van a ser distintos a todo octubre”, debido a que “se van a empezar a dar días más normales para nosotros, con temperaturas más bajas”, particularmente durante los primeros diez días.
Las proyecciones para el verano, en cambio, mantienen la posibilidad de temperaturas superiores a las habituales y períodos prolongados de buen tiempo. El meteorólogo recordó que durante octubre se registraron cuatro o cinco jornadas consecutivas de calma, cielos despejados y temperaturas de entre 15º y 20º, combinación infrecuente en Ushuaia.
Respecto de la duración de este comportamiento, aclaró que se trata de un fenómeno transitorio y no necesariamente de una modificación permanente del clima. Incluso consideró probable que, una vez finalizado El Niño, regresen condiciones estacionales habituales.
En ese escenario, el próximo otoño e invierno podrían presentar temperaturas más normales y mayores posibilidades de precipitaciones níveas. Sosa recordó que durante el último invierno solamente se produjeron tres nevadas en la ciudad, una cantidad reducida para la temporada.
Así, aunque noviembre comenzaría con mayor inestabilidad, las perspectivas para el verano continúan siendo favorables para jornadas templadas y períodos de buen tiempo.
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