¡Compartí esta noticia!
10/10 2026

La inédita disminución de habitantes que comienza a registrar Río Grande constituye, además de una señal demográfica, una expresión de las dificultades económicas que atraviesa Tierra del Fuego. La pérdida de empleo industrial, el debilitamiento del consumo y la ausencia de nuevas actividades productivas configuran un escenario que, según distintos indicadores, podría profundizarse durante los próximos años.

El CEO de la consultora Neodelfos, Leonardo Pérez Bustos, analizó en ((La 97)) Radio Fueguina las consecuencias de esta situación y puso especial énfasis en las oportunidades desaprovechadas para transformar la estructura económica provincial. A su entender, la diversificación productiva quedó relegada precisamente cuando la industria tradicional comenzaba a enfrentar mayores dificultades.

Su diagnóstico parte de una advertencia sobre la evolución demográfica: “Cuando analizamos el corte del 2024 al 2025 versus 2025-2026 en materia de pérdida de habitantes en Río Grande, el fenómeno se acelera”, una tendencia que relacionó directamente con las políticas económicas nacionales y la ausencia de alternativas laborales.

Sin embargo, el especialista también identificó responsabilidades provinciales. Al revisar las prioridades gubernamentales de los últimos años, consideró que “se dejó atrás una agenda importantísima para la provincia, que era la diversificación y ampliación de la matriz productiva”, y enumeró iniciativas como el hidrógeno verde, la producción de urea granulada y amoníaco, el polo petroquímico y el puerto de Río Grande.

Esos proyectos representaban, según su interpretación, posibilidades concretas de ampliar la actividad económica y generar nuevas fuentes laborales. Su desarrollo habría permitido contar con herramientas adicionales para enfrentar el retroceso industrial y reducir la dependencia de un único sector.

La evaluación de Pérez Bustos sobre las decisiones provinciales fue particularmente crítica: “Nada de eso sucedió, me parece que se dejó esa agenda de lado”, mientras se priorizaba otra discusión institucional. En particular, cuestionó que “se concentró gran parte del gobierno en ese tema y se descuidó mucho el tema de la diversificación y ampliación de la matriz productiva”.

El escenario nacional tampoco ofrece, a su juicio, condiciones favorables. La apertura de importaciones y las modificaciones arancelarias afectan especialmente a la producción fueguina, mientras los sectores económicos que muestran crecimiento no poseen suficiente capacidad para recuperar el empleo industrial perdido.

No obstante, rechazó considerar agotado el modelo productivo provincial. Frente a quienes plantean su finalización, respondió: “Hay que trabajar en la diversificación de la matriz productiva, se perdió tiempo valioso, pero me parece que hay una oportunidad de trabajo ahí”.

Las consecuencias ya resultan visibles en la actividad comercial. El cierre de establecimientos, la proliferación de locales desocupados y el crecimiento de las ferias reflejan, para la consultora, una progresiva reducción de la capacidad de consumo de los trabajadores.

En materia demográfica, Pérez Bustos precisó que los registros del RENAPER muestran 1.750 habitantes menos durante los últimos dos años. Sin embargo, considerando las demoras habituales en actualizar domicilios, estimó que la disminución real podría aproximarse a 3.000 personas.

Finalmente, cuestionó aspectos metodológicos de los indicadores del INDEC, especialmente la ponderación de alquileres, comunicaciones y servicios esenciales. Para Tierra del Fuego, destacó la importancia diferencial del gas destinado a calefacción y sostuvo que las mediciones nacionales no siempre reflejan adecuadamente las particularidades del consumo regional.

Related