Discurso ante la Asamblea General de Naciones Unidas.
El Presidente reclamó que el Reino Unido retome las negociaciones por la soberanía y cuestionó al organismo por la falta de consecuencias frente a acciones unilaterales en el Atlántico Sur. También defendió las medidas adoptadas por Argentina ante la explotación de recursos en el área en disputa.
El presidente Javier Milei reclamó ante la Asamblea General de las Naciones Unidas que el organismo intervenga frente a las acciones unilaterales del Reino Unido que, según sostuvo, afectan los derechos soberanos de la Argentina sobre las Islas Malvinas y sus recursos naturales.
“Malvinas es para nosotros una causa nacional, repito, Malvinas es para nosotros una causa nacional y es también una prueba de la distancia que puede existir entre las palabras de las instituciones internacionales y la realidad sobre la que pretenden actuar”, afirmó durante su discurso ante la 81.ª Asamblea General.
Milei cuestionó además la capacidad de la ONU para hacer cumplir sus propias resoluciones y sostuvo que el organismo “decidió mirar para el otro lado” frente a la situación de las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes.
En ese sentido, recordó la Resolución 31/49 de la Asamblea General, aprobada en 1976, que insta a las partes a abstenerse de adoptar decisiones que impliquen modificaciones unilaterales mientras permanezca abierta la disputa de soberanía. “50 años después la situación no ha cambiado, pero las modificaciones unilaterales continúan”, señaló.
El Presidente planteó además la falta de mecanismos que, a su criterio, permitan que las resoluciones internacionales tengan consecuencias concretas. “¿De qué sirve una resolución si durante décadas la contraparte puede actuar en sentido contrario y esa resolución queda intacta en los archivos pero impotente frente a la realidad?”, preguntó.
Milei sostuvo que la Argentina adoptó medidas frente a la explotación de recursos en el área en disputa. Mencionó la presentación de notas de desaliento, el uso de herramientas jurídicas, las sanciones contra empresas involucradas y sus proveedores y el proyecto de Ley de Defensa de la Soberanía Nacional enviado al Congreso.
Al mismo tiempo, ratificó que el Gobierno argentino mantiene la vía diplomática como mecanismo para abordar la controversia. “Durante demasiado tiempo los gobiernos argentinos optaron por una defensa discursiva, nosotros elegimos una defensa pacífica, práctica y efectiva”, afirmó.
En otro tramo de su exposición, Milei sostuvo que el principio de libre determinación no resulta aplicable a la población de las Islas en el marco de la disputa de soberanía, al considerar que se trata de una población implantada por la potencia ocupante sobre un territorio cuya soberanía se encuentra en disputa.
“El Reino Unido le reiteramos una vez más nuestro llamado a reanudar las negociaciones para encontrar una solución pacífica a la disputa de soberanía, como lo requiere el derecho internacional”, expresó.
El mandatario también vinculó la controversia territorial con la explotación hidrocarburífera en el Atlántico Sur y convocó a intercambiar opiniones para abordar la cuestión relativa a los recursos naturales. El Gobierno argentino viene cuestionando las licencias británicas vinculadas con proyectos de explotación petrolera en el área.
Durante la exposición estuvieron presentes el canciller Pablo Quirno, el ministro de Economía, Luis Caputo, y el embajador argentino ante las Naciones Unidas, Francisco Tropepi.
El discurso de Milei ante la Asamblea General se extendió durante aproximadamente 19 minutos y tuvo entre sus principales ejes el reclamo argentino por Malvinas, sus cuestionamientos al funcionamiento de Naciones Unidas y la posición del Gobierno frente a la explotación de recursos en el área en disputa.
Related