De Ushuaia a Europa.
La artista plástica radicada en Francia, inauguró su séptima exposición en ese país. La muestra reúne pinturas, esculturas y escritos inspirados en sus vivencias, las leyendas de la isla y la memoria del pueblo Selk’nam.
La infancia de Carolina Alvado transcurrió entre las montañas, el viento y el frío de Ushuaia. Décadas después, esos recuerdos viajaron con ella hasta Francia y se transformaron en una exposición que hoy reúne pinturas, esculturas y escritos de arte contemporáneo.
La artista, actualmente radicada en Europa, inauguró el 17 de septiembre la muestra “Ushuaia”, que podrá visitarse hasta el 18 de octubre en La Maison Nugues, un espacio asociativo de Romans-sur-Isère, en la región de Auvergne-Ródano-Alpes. Se trata de su séptima exposición en suelo francés.
La propuesta recupera imágenes y sensaciones vinculadas con el lugar donde Alvado creció: las montañas, el viento, el frío y el Canal Beagle. También incorpora leyendas de los pueblos originarios de Tierra del Fuego y una mirada sobre la memoria y la cultura del pueblo Selk’nam.
A través del color, la materia y las texturas, la artista reconstruye recuerdos de aquella infancia y los transforma en obras que buscan transmitir una experiencia íntimamente ligada al territorio.
La exposición incluye además libros sobre leyendas de los pueblos originarios, fotografías de Alvado y una serie de esculturas inspiradas en el Canal Beagle.
“Comparto, desde mis recuerdos de niña, estas leyendas, estas historias y la memoria de los pueblos originarios de Tierra del Fuego. Es una manera de darle visibilidad a un pueblo que fue masacrado tan rápidamente, pero a través del color, la textura y, entre comillas, la alegría”, explicó la artista.
Alvado llegó a Ushuaia en 1983, cuando era niña, junto a su familia, para reunirse con su padre, que ya residía en la ciudad. Creció en contacto con el paisaje fueguino y recuerda especialmente los relatos sobre las historias y los espíritus de la isla que escuchaba durante su etapa escolar.
Aquellas historias también estuvieron presentes durante los fines de semana que compartía acampando con amigos. Con el paso de los años, esos recuerdos se convirtieron en parte de su universo artístico.
“Ushuaia” propone así un recorrido que combina memoria personal, paisaje e identidad fueguina. Desde Francia, Alvado vuelve sobre el territorio de su infancia para recrearlo a través del arte y acercar al público francés una parte de las historias que forman parte de la memoria de Tierra del Fuego.
Related