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14/09 2026

Sigue en revisión la responsabilidad del conductor.

En las últimas horas se realizó una nueva reconstrucción del siniestro vial en el que José Luis Parada atropelló en Río Grande a tres jóvenes, falleciendo debido a ello una joven de 20 años. Se recrearon las condiciones de iluminación de aquella fatídica madrugada y se realizaron pruebas de visibilidad desde un vehículo similar al que protagonizó el hecho.

La Fiscalía impulsó una nueva reconstrucción por la muerte de Victoria Prada.

La Justicia de Río Grande volvió a reconstruir las circunstancias en las que murió Victoria Abril Prada, de 20 años, quien fue atropellada el 12 de marzo de 2024 junto a otro joven de 16 años, luego de que la motocicleta en la que ambos se movilizaban registrara una avería. Junto a ellos también estaba una ciclista de 20 años que se les había acercado para ayudarlos a llevar la moto hacia la vereda.

La nueva medida fue solicitada por el fiscal Ariel Pinno y ordenada por el Juzgado de Instrucción Nº 1, a cargo de la jueza María Rosa Santana, luego de que la Cámara de Apelaciones revocara el sobreseimiento que había beneficiado al conductor involucrado, José Luis Parada, y dispusiera que la investigación continuara ante otro Juzgado de Instrucción.

El objetivo de esta nueva etapa es profundizar el análisis de las circunstancias en que se produjo el siniestro y, particularmente, establecer cuáles eran las condiciones de visibilidad existentes en el lugar al momento del impacto.

Para realizar la reconstrucción, en la que participó por la querella el abogado Omar Vargas Chávez y por la defensa, el abogado Francisco Ibarra, se procuró reproducir las condiciones que existían durante la madrugada del hecho. El procedimiento se llevó adelante en un horario similar al del siniestro y se interrumpió el alumbrado público del sector, debido a que las luminarias de esa zona todavía no se encontraban habilitadas en marzo de 2024.

Los testigos que participaron de la medida señalaron la ubicación que ocupaban la motocicleta y las personas involucradas aquella noche, de acuerdo con sus recuerdos de lo ocurrido.

A partir de esas referencias se realizaron distintas pruebas con un vehículo de características similares al Peugeot 301 Allure conducido por Parada. Las pasadas se efectuaron primero con las luces bajas y luego con las luces altas, con el propósito de establecer qué podía observar el conductor desde el habitáculo y a qué distancia podía advertir la presencia de las personas y la motocicleta.

La medida busca así incorporar elementos objetivos para determinar si las condiciones existentes en el lugar hacían imposible advertir a las víctimas o si, por el contrario, existían posibilidades de percepción que deberán ser evaluadas en conjunto con el resto de la prueba reunida en el expediente.

SOBRESEIMIENTO APELADO

La causa había sido inicialmente tramitada ante el Juzgado de Instrucción a cargo de la jueza Cecilia Cataldo, quien había dispuesto el sobreseimiento de Parada.

Esa resolución fue apelada y posteriormente revocada por la Cámara de Apelaciones, que además dispuso el cambio del juzgado que debía continuar con la investigación.

A partir de esa decisión, la Fiscalía consideró necesario profundizar las medidas de prueba antes de definir nuevamente la situación procesal del conductor. La reconstrucción constituye una de esas diligencias y apunta a despejar uno de los aspectos centrales de la investigación: las condiciones concretas en las que se produjo el atropellamiento.

Una vez incorporados los resultados de esta medida y de las restantes pruebas, la Justicia deberá determinar si corresponde avanzar con el procesamiento de Parada, dictar la falta de mérito o disponer nuevamente su sobreseimiento.

EL HECHO

El siniestro ocurrió el 12 de marzo de 2024, según consta en la causa judicial, en la extensión de la avenida San Martín, en la zona norte de Chacra IV. Los registros de archivo de Diario Prensa Libre indican que Victoria Prada se desplazaba en una motocicleta junto a un adolescente de 16 años cuando, debido a un desperfecto mecánico, ambos debieron detenerse en el sector de la avenida San Martín y calle Garibaldi.

Archivo Diario Prensa Libre 2024.

En esas circunstancias fueron embestidos por un Peugeot 301 Allure de color blanco. Una joven que circulaba en bicicleta y se había acercado al lugar para prestar ayuda, identificada como Aimé Paola Quispe, también resultó atropellada.

Prada sufrió lesiones de extrema gravedad y falleció 12 horas más tarde como consecuencia de las mismas, mientras que el adolescente que la acompañaba debió ser internado en la Unidad de Terapia Intensiva. Quispe sufrió politraumatismos que no pusieron en riesgo su vida.

En aquel momento, el conductor manifestó que no había logrado advertir la presencia de las personas debido a la falta de iluminación del sector. El vehículo fue secuestrado para las pericias correspondientes y Parada quedó inicialmente imputado por homicidio culposo y lesiones graves.

UN PUNTO CLAVE: LA ILUMINACIÓN

La falta de alumbrado público había generado fuertes cuestionamientos de vecinos de Río Grande luego del siniestro contra la Cooperativa Eléctrica. En aquel momento señalaban que el sector, pese a la habilitación del doble carril de la avenida San Martín, continuaba sin iluminación y advertían sobre las dificultades para distinguir obstáculos o personas durante la noche.

Esos reclamos forman parte del contexto en el que ocurrió el hecho, pero la investigación judicial deberá determinar ahora qué incidencia concreta tuvieron las condiciones de visibilidad en el desenlace y, fundamentalmente, si esas circunstancias impidieron al conductor advertir a las víctimas o si existieron otros factores que pudieron haber influido en el siniestro, como por ejemplo manejar distraído por el uso del teléfono celular u otros motivos.

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