Joaquín González y Nahuel “Chino” Díaz hablaron con AIRE LIBRE FM y compartieron música en vivo, repasando sus primeros pasos, las influencias familiares que los acercaron al folclore y los proyectos que tienen por delante. Después de un período con menos presentaciones, buscan retomar los escenarios, sumar nuevas fechas y mantienen latente el sueño de volver al Pre-Cosquín y comenzar a mostrar canciones propias.
El folclore volvió a sonar en vivo en los estudios de AIRE LIBRE FM de la mano de Joaquín González y Nahuel “Chino” Díaz, dos jóvenes músicos que llevan varios años compartiendo escenarios y construyendo una propuesta atravesada por las raíces familiares, los viajes y la búsqueda de una identidad propia.
El proyecto comenzó hace alrededor de tres años. “Arrancamos hace tres años a tocar. Arrancamos como un trío ahí, con un amigo más que tocaba la percu. Después se sumaron dos integrantes más, que ahí conformamos bien el grupo. Y bueno, ahora vinimos en formato reducido”, contó Joaquín.
La presentación comenzó con una zamba de Raúl Carnota, “Grito santiagueño”, y permitió mostrar una parte de un repertorio que por el momento se nutre principalmente de versiones de otros artistas, aunque el objetivo es avanzar hacia composiciones propias.
En ambos casos, la música apareció desde muy temprano y estuvo fuertemente vinculada a la familia.
“En mi caso viene inculcado de chico por mi papá, acompañándolo en noches de guitarras, de peña, y me fue inculcando todo lo que fue el folclore. Después a los 15 años arranqué a cantar y, bueno, con los chicos arrancamos desde los 17, así que viene de herencia, se puede decir”, recordó Joaquín.
Para el “Chino” Díaz ocurrió algo similar. “Es algo también de familia, de mi viejo. Viene de generación de músicos. Y bueno, es algo que también me apasiona mucho y con el folclore igual un trayecto de cinco o seis años más o menos que le estamos metiendo a full”.
El camino, sin embargo, no fue exclusivamente folclórico. Nahuel comenzó vinculado al rock nacional y luego fue acercándose progresivamente a otros sonidos.
“Personalmente yo antes hacía rock nacional, como que empecé con eso y de ahí después me fui inclinando un poco más al folclore”, explicó.
Joaquín también transitó otros géneros antes de afianzarse en la música de raíz. “Cuando arranqué a cantar, cantaba melódico, cantaba todo lo que era Luis Miguel, Cristian Castro, David Bisbal”, recordó.
Ahora el desafío es recuperar continuidad después de una etapa en la que el proyecto atravesó una meseta.
“Por ahora es volver a empezar porque habíamos tenido como una meseta ahí de no tocar. Así que, bueno, gracias a Dios tenemos fechas venideras, ir volviendo de a poco”, contó Joaquín.
Y entre los objetivos aparece nuevamente una competencia que ocupa un lugar especial para muchos artistas del género: el Pre-Cosquín.
“Se acerca el Pre-Cosquín, quién te dice anotar”, expresó. Tanto él como Díaz ya tuvieron experiencias en esa instancia. “Chino” participó como músico acompañante, mientras que Joaquín logró llegar este año a la final junto a Facundo Armas.
“Siempre es una posibilidad que está latente. Siempre se sueña con ese escenario grande”, reconocieron.
Para los músicos, una de las transformaciones más interesantes que está atravesando el folclore es la incorporación de nuevas generaciones y la mezcla con sonidos que tiempo atrás parecían estar muy alejados del género.
“Ahora se ha incorporado mucha gente joven que va haciendo variaciones, como que va fusionando también música urbana con el folclore, otros ritmos con el folclore también, y eso hace que se llame a la juventud al folclore, que es importante siempre”, reflexionó Joaquín.
También valoraron el espacio que músicos con más trayectoria brindan a quienes recién comienzan.
“Se agradece muchísimo porque si no costaría el doble arrancar el camino cuando sos bastante chico. Si los grandes te dan el paso es mucho más fácil todo”, sostuvo.
Los viajes fueron otra parte importante de ese aprendizaje. Joaquín recordó una experiencia de aproximadamente 40 días junto a Facundo Armas, recorriendo distintos escenarios.
“Se arrancó en Chile, en Punta Arenas, pasando por Río Gallegos, por Viedma, por Comodoro, por un montón de lugares, llegando a Santa Fe también. Así que fue un crisol de experiencias que me ayudaron un montón”, contó.
Hoy, mientras buscan compatibilizar ensayos, trabajos y las distintas obligaciones cotidianas, intentan encontrarse al menos una o dos veces por semana.
“También lo que tiene es que nos conocemos mucho con los chicos. Hemos compartido un montón de noches de música, un montón de viajes, de momentos también, entonces nos conocemos”, explicó.
En el caso de Joaquín, cuando le preguntaron por un referente artístico, la respuesta no apuntó a una figura consagrada del folclore nacional.
“Va a sonar muy pedante, pero yo capaz con mi papá, con mi viejo. Mi referente es mi viejo”, dijo.
Su padre no hizo una carrera profesional, pero dejó una marca que Joaquín reconoce como fundamental.
“Era un cantor así como de noche, de peña. Era muy íntimo, así para sus amigos y, bueno, no tuvo la suerte de poder llegar, de ser conocido, pero con ese potencial le sobraba”.
Y resumió esa herencia con una frase: “Siento que si no fuera por él o por eso, no sería ni la mitad de lo que hago”.
Entre zambas, chacareras y nuevos proyectos, González y Díaz continúan recorriendo un camino que combina tradición y juventud, con una aspiración concreta: seguir creciendo desde Tierra del Fuego, volver a los grandes escenarios y, poco a poco, transformar esas influencias heredadas en canciones propias.
(EN EL AUDIO LA ENTREVISTA COMPLETA)
🎙️ Aire Libre FM 96.3 Escuchá la entrevista completa: Related