Una familia de Río Grande atraviesa una situación crítica luego de que avanzara una ejecución judicial sobre su vivienda a raíz de un crédito hipotecario UVA tomado con el Banco Nación.
Natanael Vargas relató que, tras siete años de cumplir de manera ininterrumpida con las cuotas, la pérdida de estabilidad laboral le impidió continuar afrontando los pagos.
Vargas explicó que el crédito fue tomado en septiembre de 2017 por 1.150.000 pesos, equivalentes en aquel momento a unas 57.000 UVAs, a un plazo de 30 años. Según detalló, actualmente registra aproximadamente 24 cuotas de atraso, con pagos mensuales que pueden superar el millón de pesos.
De acuerdo con su relato, la deuda actualizada representa alrededor de 102 millones de pesos, mientras que, sumando gastos, costas y otros conceptos vinculados con la ejecución, el monto podría alcanzar entre 110 y 115 millones de pesos.“Nosotros al día de hoy estamos aproximadamente 24 cuotas atrasados, son dos años”, explicó Vargas, quien cuestionó que el banco haya avanzado hacia la ejecución sin ofrecerle una alternativa que le permita regularizar la situación.
El entrevistado sostuvo que su principal objetivo es poder continuar pagando el crédito y evitar perder la vivienda. Para ello, recurrió a la Defensoría Federal Nacional, desde donde buscan frenar la ejecución y conseguir tiempo para negociar una readecuación de las cuotas.
Fuente: FM DEL PUEBLO
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