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04/09 2026

La titular de Vialidad provincial describió las dificultades que genera la falta de recursos nacionales, confirmó una deuda pendiente de $156 millones y advirtió sobre el deterioro de rutas.

La crisis que atraviesa Vialidad Nacional tiene consecuencias directas sobre la red vial de Tierra del Fuego, tanto por el deterioro de rutas nacionales como por la interrupción de convenios que anteriormente permitían a la provincia colaborar en su mantenimiento. Vialidad Provincial concentra actualmente sus recursos en las arterias bajo su jurisdicción, aunque mantiene reclamos y coordinación operativa ante situaciones que afectan la transitabilidad.

La presidenta del organismo, Ileana Zarantonello, explicó en FM Centro los límites de esa intervención: “Nosotros tenemos a cargo nuestras rutas provinciales. Esto no quiere decir que no nos preocupe nuestra ruta nacional, que es la troncal, la que nos comunica a las tres ciudades, la ruta nacional 3”, y precisó que solamente realizan “reclamos administrativos, porque no nos podemos meter en esta jurisdicción”.

Esa separación se profundizó después de que Vialidad Provincial decidiera no renovar en octubre pasado el convenio interadministrativo mediante el cual mantenía rutas complementarias nacionales. La razón fue una deuda que continúa pendiente: “Siguen pendientes certificados y todos los intereses que corresponden”, indicó Zarantonello, quien cifró el monto en $156 millones. Para el organismo, “recibir el pago de esa deuda sería importante”.

Sin aquel acuerdo, las rutas A hacia San Pablo, B hacia Radman, J hacia Moat y el tramo norte de la ruta 3 quedaron nuevamente bajo responsabilidad del distrito nacional. Sin embargo, la necesidad cotidiana obliga a mantener cierta coordinación entre ambos organismos.

La funcionaria evitó evaluar institucionalmente la situación interna del distrito nacional, pero señaló que conoce las dificultades de sus trabajadores: “Sabemos bien cuáles son los maquinistas, en qué situación están, porque son todos trabajadores, al igual que nosotros”, y los describió como empleados que están “con casi cero recursos”.

El deterioro de la ruta nacional 3 constituye la expresión más visible de esa situación. Al ser consultada sobre su estado, Zarantonello respondió desde su condición de usuaria: “Es nuestra única vía que tenemos. En el estado que está, está dejada, es así”.

A la falta de señalización horizontal se suman numerosos pozos, particularmente entre Tolhuin y Río Grande. Allí, explicó, muchos conductores circulan esquivándolos generando situaciones de riesgo. Frente a ese escenario, concluyó: “No se han generado más accidentes porque tenemos suerte”.

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