En el Día de la Industria, el intendente de Río Grande, Martín Perez, volvió a poner el foco en la situación del sector productivo fueguino y advirtió sobre el fuerte retroceso del empleo registrado en las industrias promovidas por la Ley 19.640. Según los datos que difundió, entre 2023 y 2026 se perdieron 4.602 puestos de trabajo, una caída del 40,8%.
El intendente atribuyó parte de esta retracción a las políticas económicas implementadas por el Gobierno nacional, particularmente a la apertura de las importaciones y a la reducción de los aranceles para determinados productos. En ese sentido, cuestionó que la búsqueda de mayor competencia y menores precios no contemple el impacto que esas decisiones tienen sobre la producción y el empleo.
“¿Qué pasa con los trabajadores cuando se cambian las condiciones en las que produce la industria argentina?”, planteó el jefe comunal, quien sostuvo que la situación actual “no ocurrió por casualidad”, sino que responde a decisiones políticas vinculadas con la apertura de la economía y el retiro de medidas de protección para la producción nacional.
El planteo del mandatario local coincide con los últimos datos difundidos por el IPIEC. En julio, las industrias promovidas por la Ley 19.640 registraron 6.651 trabajadores, 2.857 menos que durante el mismo mes de 2025, lo que representa una disminución interanual del 30%.
Frente a este escenario, el intendente defendió nuevamente la vigencia del régimen de promoción fueguino y rechazó que su continuidad pueda ser considerada un privilegio. “Defender la Ley 19.640 no es defender privilegio”, sostuvo, y consideró que el régimen representa una herramienta vinculada con el trabajo, el desarrollo tecnológico, el arraigo y la presencia argentina en un territorio estratégico.
Asimismo, Martín Perez cuestionó la reducción a cero del aporte empresario al Fondo para la Ampliación de la Matriz Productiva Fueguina (FAMP), particularmente porque se trata de una herramienta pensada para financiar proyectos que permitan diversificar la economía provincial.
En este punto, consideró que la discusión no puede limitarse únicamente a sostener las actividades industriales existentes. “Defender solo lo que tenemos ya no alcanza”, afirmó, al plantear la necesidad de generar nuevas actividades y fuentes de empleo que permitan reducir la dependencia de las decisiones económicas tomadas a nivel nacional.
La preocupación por el empleo también apareció en uno de los tramos más duros de su reflexión. “Desde que asumió Milei, el miedo volvió a la puerta de las fábricas”, sostuvo Pérez, quien describió un escenario marcado por suspensiones, incertidumbre y familias que deben volver a ajustar sus gastos ante la posibilidad de perder su principal fuente de ingresos.
Según explicó, las consecuencias de la pérdida de un puesto industrial no quedan circunscriptas a las plantas. “Cuando se pierde un puesto de trabajo, el problema no queda adentro de la planta. Se siente en cada casa”, señaló.
En ese contexto, recordó además una propuesta para utilizar parte de los recursos del FAMP en el acompañamiento de trabajadores que pierdan sus empleos. La iniciativa contempla sostener ingresos y brindar capacitación para facilitar nuevas oportunidades laborales frente a los cambios que atraviesa el sector.
Para Perez, la defensa de la industria debe contemplar tanto la protección de los puestos existentes como la generación de alternativas. “Defender la industria también es dar respuestas cuando el trabajo está en riesgo”, sostuvo.
Finalmente, el intendente planteó que Tierra del Fuego necesita avanzar hacia un proyecto productivo que combine la continuidad del régimen industrial con una mayor diversificación. “Tenemos que defender nuestra industria. Cuidar el trabajo. Y construir una provincia capaz de generar nuevas oportunidades”, expresó.
En esa línea, cerró su mensaje con un reclamo de carácter político y territorial: “Tierra del Fuego necesita un proyecto que priorice a los fueguinos. Una provincia que se defienda como su propia casa”.
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