RÍO GRANDE.- El desarrollo de nuevas actividades productivas constituye uno de los principales desafíos que enfrenta Tierra del Fuego para ampliar su matriz económica. Entre las alternativas que comenzaron a tomar forma durante los últimos meses, la acuicultura ocupa un lugar destacado por el potencial de los recursos naturales y la posibilidad de generar producción, empleo y agregado de valor.
En abril, la provincia presentó el Plan Estratégico de Desarrollo Acuícola y Pesquero, acompañado por un nuevo marco regulatorio que establece procedimientos, criterios ambientales y una Ventanilla Única para la evaluación de proyectos. El esquema busca otorgar previsibilidad a las inversiones sin reducir los controles ambientales, sanitarios e hídricos.
El nuevo escenario ya comenzó a generar interés empresario. En mayo, la firma Bentónicos de Argentina avanzó con la Provincia en proyectos relacionados con el cultivo de truchas, macroalgas y erizos de mar, además del fortalecimiento de la pesca de crustáceos.
La empresa anunció que presentará la documentación para evaluar un proyecto de cultivo de trucha con una escala inicial de hasta 300 toneladas anuales, sujeto a las evaluaciones técnicas, ambientales, hídricas y sanitarias correspondientes.
Inversiones y conocimiento
El interés también llegó desde el exterior. En junio, la empresa argentino-canadiense Wanchese Cooke firmó una carta de intención con el Gobierno provincial para analizar oportunidades de desarrollo acuícola. El acuerdo contempla intercambio técnico, transferencia tecnológica, capacitación e investigación aplicada.
A esto se suma el desarrollo de la mitilicultura, que ya cuenta con infraestructura y experiencia productiva. Según el informe de gestión provincial, el proyecto de cultivo de mejillones acumuló una inversión de 7 millones de dólares y registra exportaciones de 30 toneladas de mejillones premium.
La expansión de esta actividad también puede generar oportunidades para otras empresas fueguinas. En abril, la Provincia y el Consejo Federal de Inversiones acordaron un programa destinado a desarrollar proveedores locales para los sectores acuícola e hidrocarburífero, con capacitación y financiamiento productivo.
El objetivo es que el crecimiento de nuevas actividades no quede limitado a la producción primaria, sino que genere procesamiento, servicios, logística, tecnología y empleo dentro de la provincia.
La acuicultura todavía tiene por delante un proceso de desarrollo y evaluación de proyectos, pero ya cuenta con normativa, infraestructura, investigaciones e interés empresario. Para Tierra del Fuego, puede convertirse así en una de las actividades que acompañe la transformación de su matriz productiva y sume nuevos espacios de producción y trabajo.
Related