RÍO GRANDE.- Tierra del Fuego tiene una de las mayores reservas de recursos energéticos del país y durante 2025 produjo más de 8.135 millones de metros cúbicos de gas, 560.985 metros cúbicos de petróleo y 180.354 toneladas de GLP. La provincia aportó, además, cerca del 17% del gas producido en la Argentina.
El desafío que aparece hacia adelante es transformar parte de esos recursos en nuevas actividades productivas dentro de la provincia, generando mayor valor agregado, empleo y oportunidades para empresas locales.
Uno de los proyectos que apunta en esa dirección es la posible instalación de una planta de urea en Río Grande. La iniciativa busca utilizar gas natural fueguino como materia prima para producir fertilizantes destinados al mercado argentino y a la exportación. En marzo, el Gobierno provincial presentó el proyecto ante autoridades y empresarios chinos como una alternativa para avanzar en la industrialización del gas.
Más energía para producir
El potencial energético también incluye nuevas fuentes. En mayo quedó inaugurado en Tierra del Fuego el parque eólico más austral del mundo, desarrollado para abastecer las plantas de tratamiento de gas de Río Cullen y Cañadón Alfa.
El proyecto combina generación eólica con almacenamiento en baterías y durante su construcción involucró a 170 trabajadores y trabajadoras de la provincia.
La incorporación de energías renovables puede contribuir a reducir el consumo de combustibles en determinadas operaciones industriales y, al mismo tiempo, generar conocimiento y capacidades aplicables a nuevos proyectos energéticos.
El desarrollo hidrocarburífero también mantiene posibilidades de crecimiento. Actualmente existen 18 bloques en la provincia, 11 continentales y siete offshore, mientras las autoridades identificaron nuevas oportunidades de exploración y ampliación de la producción.
Del recurso al producto
El verdadero desafío pasa por evitar que los recursos energéticos sean solamente extraídos y transportados fuera de la provincia. La posibilidad de utilizarlos como insumos para nuevas industrias permitiría ampliar el entramado productivo y generar actividades alrededor de la energía.
Gas, petróleo, viento y conocimiento tecnológico pueden formar parte de una misma estrategia de desarrollo.
La energía puede ser así mucho más que un recurso de la economía fueguina: puede convertirse en uno de los soportes para la próxima etapa de industrialización de Tierra del Fuego.
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