Nuevas herramientas financieras de alivio y desendeudamiento para familias.
El esquema contempla seis meses de gracia para capital e intereses en los casos de mayor complejidad y alternativas para quienes aún no ingresaron en mora severa. También se prevén tasas más bajas y líneas destinadas a necesidades básicas.
El Banco de Tierra del Fuego implementará un conjunto de medidas de alivio y desendeudamiento para sus clientes, con alternativas diferenciadas según la situación financiera de cada caso. El esquema fue presentado por el gobernador Gustavo Melella y contempla tanto la atención de quienes ya presentan atrasos significativos como herramientas preventivas para evitar un mayor deterioro de sus compromisos.
El gerente general del BTF, Juan Duarte, explicó que las medidas fueron diseñadas a partir del contexto económico actual y de la experiencia obtenida con una primera línea de asistencia implementada a fines del año pasado.
“Ahora estamos haciendo algo con la experiencia de haber vivido esa primera línea y ajustando algunas cuestiones que entendemos ahora va a ser mucho más abarcativo”, señaló Duarte, quien aclaró que las herramientas estarán disponibles para los clientes del Banco, independientemente de que sean empleados públicos o privados.
Uno de los principales componentes está dirigido a quienes atraviesan las situaciones financieras más complejas. En esos casos, se contempla un plazo de hasta 10 años para la reestructuración de las obligaciones, junto con seis meses de gracia tanto para el capital como para los intereses.
“Para las personas que están en peor situación, le vamos a dar un plazo de hasta 10 años, esto es inédito, la verdad que es inédito, con seis meses de gracia, tanto de capital como de interés”, explicó el gerente general.
El esquema también incorpora un criterio preventivo para quienes todavía pueden afrontar sus compromisos, pero manifiestan dificultades para sostener los pagos mensuales. En ese sentido, Duarte señaló que el objetivo es intervenir antes de que esas situaciones deriven en niveles mayores de morosidad.
“La idea es que no solamente puedan tener un alivio aquellos que ya están muy complicados, que son las personas que tienen atraso de más de 60 días, sino también aquellos que nos dicen a diario que están complicados. Entonces, nos anticipamos a eso”, sostuvo.
Además de las alternativas de reestructuración, se prevén condiciones financieras más favorables para distintos casos, medidas vinculadas con necesidades básicas como alimentación y salud y una reducción de tasas en algunas de las líneas vigentes de la entidad.
“Es un combo de medidas”, resumió Duarte, y explicó que la aplicación dependerá de las características de cada situación: “No todas las situaciones son iguales, entonces, cada una de las situaciones que detectemos va a tener alguna de estas medidas”.
El funcionario sostuvo que la implementación del esquema implica un esfuerzo financiero para la entidad, aunque remarcó que el Banco de Tierra del Fuego tiene un rol específico dentro de la provincia. “La decisión del Banco implica asumir un esfuerzo en un contexto financiero complejo para el sistema bancario en general”, afirmó.
En ese sentido, Duarte señaló que “el Banco tiene un rol social” y recordó que la Carta Orgánica de la institución la define como un banco de fomento de la provincia. “El objetivo del Banco es que la provincia esté bien, que nuestros clientes estén bien, que los fueguinos, las personas físicas, las familias, los comerciantes estén bien”, agregó.
Por otra parte, llevó tranquilidad respecto de la situación patrimonial de la entidad y aseguró que las medidas fueron diseñadas procurando preservar su estabilidad. “El análisis que hicimos es para no perjudicar al Banco en una situación que sea crítica”, explicó.
“El Banco está sólido, por suerte. Hemos estado muy bien, ahora estamos bien. Comparado con otros bancos, estamos bien”, afirmó.
Finalmente, Duarte señaló que el objetivo inmediato de las medidas es generar un alivio frente a las situaciones financieras más complejas y, posteriormente, contribuir a una recuperación del consumo. “Este mecanismo debería dar un impulso, si querés, al alivio financiero por las situaciones críticas. En una segunda instancia, sí, apalancar mucho más el consumo”, concluyó.
Related