¡Compartí esta noticia!
24/08 2026

Áreas Angostura, Las Violetas y Río Cullen.

La UTE que operaba los yacimientos no solicitó una prórroga y la concesión llegó a su finalización. Roch continuará a cargo de la operación durante el período de transición, mientras se define mediante licitación al próximo concesionario.

La concesión de las áreas hidrocarburíferas Angostura, Las Violetas y Río Cullen llegó a su finalización luego de que la UTE integrada por Roch S.A., Secra, Crownpoint Energía S.A. y DPG (Desarrollos Petroleros y Ganaderos) no solicitara una prórroga. Ante este escenario, la Provincia implementó un esquema de transición para evitar la interrupción de la producción y avanzar hacia una nueva licitación.

Se trata de la primera vez que Tierra del Fuego atraviesa el cierre de una concesión petrolera sin una nueva prórroga y con un proceso licitatorio destinado a determinar quién será el próximo concesionario y operador de las áreas.

Durante la transición, Roch continuará operando por cuenta y orden de la Provincia hasta el ingreso del nuevo concesionario que resulte adjudicatario. El mecanismo busca mantener en funcionamiento las instalaciones y las tareas necesarias para sostener la producción durante el proceso de adjudicación.

El esquema también contempla la situación de los trabajadores vinculados a la explotación. La UTE deberá afrontar las indemnizaciones correspondientes por la finalización de la concesión, mientras que el personal será convocado a continuar desempeñándose para Roch durante el período de transición. Actualmente, la actividad genera empleo directo para alrededor de 50 familias, además de representar una fuente de ingresos para las arcas provinciales.

Como parte del cierre de la concesión, la Provincia incorporará las instalaciones fijas existentes en las áreas, entre ellas infraestructura, baterías, plantas de procesamiento y otros bienes vinculados con la operación.

También se incorporarán, en concepto de compensación por obligaciones pendientes, la flota vehicular utilizada en la explotación y los bienes y materiales disponibles en los almacenes. El valor conjunto de estos activos supera los USD 4 millones, e incluye vehículos, repuestos y elementos necesarios para sostener las tareas operativas.

La finalización de la concesión abre además una nueva instancia para la administración provincial de los recursos hidrocarburíferos. Mientras se desarrolla el proceso licitatorio, el Estado deberá administrar los bienes incorporados y garantizar las condiciones operativas de las áreas.

Por su parte, la UTE continuará existiendo por fuera de la concesión y deberá cumplir con las obligaciones previstas por la legislación vigente, entre ellas el saneamiento de los pasivos ambientales, el abandono de los pozos y las restantes responsabilidades derivadas del cierre de la explotación.

De esta manera, la Provincia transita el cierre de la concesión actual sin detener la producción y prepara el proceso mediante el cual se definirá al próximo operador de las tres áreas hidrocarburíferas.

Related