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16/08 2026

El desenlace que los trabajadores venían advirtiendo desde hacía semanas finalmente se concretó. Autofarma confirmó el cierre de sus operaciones en Santa Cruz y Tierra del Fuego, poniendo fin a una trayectoria de casi 60 años y dejando a alrededor de 210 trabajadores alcanzados por la pérdida de sus fuentes laborales.

La decisión comprende la red de establecimientos que la compañía mantenía en ambas provincias. El directorio oficial de la empresa todavía registra 17 sucursales, distribuidas entre Santa Cruz y Tierra del Fuego.

En un duro comunicado público, la empresa responsabilizó directamente a la Obra Social del Estado Fueguino (OSEF) por el deterioro financiero que, asegura, terminó haciendo imposible continuar con la actividad.

Autofarma sostuvo que durante un período prolongado no recibió el pago correspondiente por prestaciones ya realizadas a afiliados de la obra social provincial y que esa falta de recursos terminó afectando toda su cadena financiera: primero la reposición de medicamentos, después el pago a droguerías y proveedores y finalmente los salarios de sus propios empleados.

Una acusación directa contra OSEF

La compañía fue terminante al explicar las razones del cierre. Afirmó que hizo esfuerzos para preservar los puestos de trabajo y mantener abiertas las sucursales, pero que la falta de fondos convirtió la situación en insostenible.

Según la versión empresarial, el dinero que debía utilizarse para comprar medicamentos y mantener la operación cotidiana terminó destinándose a atender compromisos urgentes con trabajadores, proveedores y otros acreedores.

El conflicto venía arrastrándose desde hacía meses.

El 20 de julio, desde OSEF se había anunciado públicamente un entendimiento con Autofarma que contemplaba una quita sobre la deuda, un desembolso inicial y un esquema de cuotas. El presidente de la obra social, Gustavo García, sostuvo entonces que ese mecanismo permitiría pagar salarios, recomponer el stock y normalizar la operatoria.

Sin embargo, esa salida nunca logró destrabar definitivamente la crisis.

Autofarma sostiene ahora que la modalidad propuesta por OSEF no garantizaba el pago de los salarios atrasados ni la continuidad de la empresa y que, por esa razón, no podía ser aceptada. En su comunicado reclamó directamente que el Gobierno de Tierra del Fuego, a través de OSEF y del Ministerio de Salud, cancele las obligaciones pendientes.

La propia compañía resumió su posición señalando que no deja de funcionar por falta de voluntad, trabajo o compromiso, sino por una situación económica que considera imposible de sostener.

Imagen: Instagram patagonia.nexo Tres meses de sueldo y el aguinaldo sin cobrar

Detrás del conflicto comercial aparece ahora su consecuencia más grave: cientos de familias quedan sin su principal fuente de ingresos después de atravesar meses sin percibir regularmente sus salarios.

Los trabajadores revelaron que la deuda salarial alcanza ya aproximadamente tres meses de haberes, además del medio aguinaldo.

En Río Grande, empleados habían advertido en los últimos días que el cierre era irreversible y que estaban próximos a acumular un tercer salario completo sin cobrar.

Este sábado, Miguel Ruiz del Valle describió un escenario todavía más crítico: señaló que los trabajadores se encuentran endeudados, con alquileres y tarjetas atrasadas, y sin certezas acerca de cuándo podrán cobrar los salarios pendientes ni eventuales indemnizaciones. Un relevamiento difundido al momento del cierre contabilizaba unos 190 trabajadores todavía activos, mientras que durante el desarrollo del conflicto las estimaciones sobre el personal total afectado se ubicaron por encima de los 200.

El número global de trabajadores alcanzados por la crisis ronda los 210, incluyendo personal afectado por los cierres y reestructuraciones que comenzaron antes del anuncio definitivo.

De Ushuaia al interior de Santa Cruz

El cierre no se produjo de un día para otro. La cadena había comenzado a mostrar señales concretas de desintegración semanas atrás.

En Río Gallegos ya había cerrado el local de avenida Kirchner 854, mientras que el 10 de agosto bajó definitivamente la persiana Autofarma Kuanip, en Ushuaia.

Después llegó la confirmación de que Río Grande tampoco tendría continuidad. Finalmente, el anuncio empresario terminó extendiendo el cierre al conjunto de la red.

De acuerdo con el registro de sucursales de la propia compañía, los establecimientos comprendidos en la estructura de Autofarma son:

  • Río Gallegos: Autofarma del Pueblo, Autofarma Central, Farmacia Moderna, Autofarma Integral, Autofarma Santa Cruz y Autofarma AMSA.
  • El Calafate: Autofarma Hospital.
  • Comandante Luis Piedra Buena: Autofarma Piedra Buena.
  • Puerto Santa Cruz: Autofarma Puerto Santa Cruz.
  • Puerto San Julián: Autofarma San Julián.
  • Río Turbio: Río Turbio 1 y Autofarma OSYC.
  • 28 de Noviembre: Autofarma 28 de Noviembre.
  • Los Antiguos: Autofarma Los Antiguos.
  • Ushuaia: Autofarma Ushuaia, sobre avenida San Martín, y Autofarma Kuanip.
  • Río Grande: Autofarma Río Grande.

En total, el registro comprende 14 locales en Santa Cruz y tres en Tierra del Fuego.

Imagen: La Izquierda diario Trabajadores también apuntaron contra el gremio

La bronca de los empleados no quedó limitada a la empresa y a OSEF.

Durante las semanas previas al cierre, trabajadores cuestionaron públicamente a la Asociación de Empleados de Farmacia Zona Austral (ADEFZA) por lo que consideraron una falta de acompañamiento en uno de los momentos más críticos de la historia de la compañía.

Una empleada de Río Gallegos denunció que durante meses el sindicato no se había acercado para conocer la situación del personal ni las respuestas que estaban recibiendo de la empresa. Los trabajadores llegaron entonces a comunicarse directamente con la Federación Argentina de Trabajadores de Farmacia (FATFA), donde, según relataron, inicialmente desconocían la magnitud del conflicto.

La misma queja se escuchó en Tierra del Fuego. Cecilia Ovando, trabajadora de Autofarma, había expresado a ((La 97)) Radio Fueguina que no contaban con respaldo sindical mientras intentaban preservar sus puestos laborales y conseguir el pago de los salarios adeudados.

El final de casi seis décadas

El comunicado de Autofarma presenta el cierre como el final de una etapa de casi 60 años de presencia en distintas localidades patagónicas y pone especial énfasis en el impacto que tendrá sobre trabajadores, proveedores y clientes.

Pero para los empleados el problema inmediato es mucho más concreto.

Después de meses de reclamar que OSEF y la empresa encontraran una salida que permitiera sostener las farmacias, ahora quedaron frente a un escenario de desempleo, salarios atrasados, aguinaldos impagos y una enorme incertidumbre respecto del cobro de las indemnizaciones.

El cierre de Autofarma deja además una derivación política inevitable en Tierra del Fuego: la empresa responsabilizó públicamente a una obra social estatal fueguina por el colapso de una cadena comercial que tenía la mayor parte de sus establecimientos y de sus trabajadores en otra provincia.

Una deuda que durante meses fue presentada como un conflicto entre un prestador y OSEF terminó convirtiéndose en una crisis laboral regional, con más de 200 familias afectadas entre Tierra del Fuego y Santa Cruz.

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