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20/07 2026

En las últimas semanas recrudeció la modalidad delictiva.

Documentación, anteojos, ropa, juguetes, herramientas y otros objetos de valor forman parte de los elementos sustraídos en distintos hurtos registrados en la ciudad. Los casos tiene un punto en común: las puertas de los vehículos estaban sin llave.

No rompen vidrios. No fuerzan cerraduras. Simplemente caminan.

Recorren una cuadra, luego otra y otra más, probando uno por uno los picaportes de los vehículos estacionados hasta encontrar alguno que haya quedado sin llave.

Cuando eso ocurre, apenas necesitan unos segundos para revisar el interior y llevarse cualquier elemento que tenga algún valor.

La modalidad vuelve a repetirse en distintos sectores de Ushuaia y ya motivó numerosas intervenciones policiales durante las últimas semanas.

Las denuncias recibidas por las distintas comisarías muestran que los delincuentes se llevan prácticamente todo aquello que pueda revenderse o tenga utilidad inmediata. Aunque también se llevan en algunos casos documentación que no les sirve de nada pero que a sus titulares les significa tiempo, dinero y mala sangre.

Entre los objetos denunciados como sustraídos figuran dinero, documenteras, anteojos, ropa, mochilas, herramientas, juguetes, libros, teléfonos celulares y otros efectos personales que suelen ser dejados dentro de los vehículos o en las guanteras.

En la mayoría de los casos, los propietarios descubren el robo recién cuando regresan al automóvil, sin advertir daños en cerraduras ni cristales.

Los expertos en seguridad reiteran una recomendación tan sencilla como efectiva: verificar siempre que el vehículo haya quedado correctamente cerrado antes de alejarse, aunque la ausencia vaya a ser de apenas unos minutos.

Los investigadores explican que muchos de estos hechos ocurren cuando los propietarios descienden rápidamente para realizar una compra, hacer un trámite o ingresar a un comercio.

Sin embargo, ese breve lapso suele ser suficiente para que quienes recorren las calles en busca de oportunidades encuentren un vehículo abierto y concreten el hurto.

Durante la noche y la madrugada, cuando disminuye la circulación de personas, el riesgo aumenta todavía más.

PREVENIR ANTES QUE CURAR…

Existe otro viejo refrán que dice que ‘‘la ocasión hace al ladrón’’. Más allá de la expresión popular, lo cierto es que los descuidos son propiciadores del ingreso en escena de los amigos de lo ajeno. En consecuencia, adoptar medidas básicas de seguridad reduce considerablemente las posibilidades de convertirse en una víctima.

Cerrar las puertas con llave, verificar que el baúl haya quedado asegurado y evitar dejar objetos de valor a la vista son hábitos simples que pueden marcar la diferencia entre regresar al vehículo con tranquilidad o encontrarse con la desagradable sorpresa de haber sido víctima de un hurto.

A TENER EN CUENTA

  • Verifique que todas las puertas hayan quedado cerradas con llave.
  • No deje billeteras, mochilas, computadoras, celulares ni documentación a la vista.
  • Si guarda objetos en el baúl, verifique que el mismo no pueda ser abierto, cuando el sistema de cierre es independiente de las puertas.
  • No deje copias de llaves con referencia a qué corresponden o documentación del vehículo en el habitáculo.
  • Durante la noche, elija sectores iluminados y con circulación de personas cuando sea posible.
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