Se multiplicaron las consultas médicas en los consultorios fueguinos.
A la ola de gripe que atraviesa Tierra del Fuego se suma un aumento de los casos de conjuntivitis, una infección ocular altamente contagiosa que afecta tanto a niños como a adultos. Cuáles son los síntomas, cuándo consultar al médico y qué medidas ayudan a prevenir los contagios.
Mientras la gripe continúa generando un importante número de consultas en guardias y centros de salud de Tierra del Fuego, otra afección comienza a repetirse con frecuencia entre chicos y adultos: la conjuntivitis.
Se trata de una inflamación de la conjuntiva, la fina membrana transparente que recubre el interior de los párpados y la parte blanca del ojo. Puede ser provocada por virus, bacterias, alergias o agentes irritantes, aunque durante el invierno predominan los cuadros virales, que se caracterizan por su rápida propagación.
Los ambientes cerrados, la calefacción permanente y la escasa ventilación favorecen la circulación de virus y también resecan los ojos, reduciendo una de sus principales defensas naturales: las lágrimas, encargadas de eliminar gérmenes e irritantes.
Por ese motivo, no resulta extraño que en jardines maternales, escuelas, colonias de vacaciones o incluso lugares de trabajo aparezcan varios casos en pocos días.
CÓMO RECONOCER LOS SÍNTOMAS
- Los principales signos de la conjuntivitis son:
- Ojos enrojecidos.
- Picazón o sensación de arena.
- Lagrimeo constante.
- Molestias o dolor ocular.
- Sensibilidad a la luz.
- Secreciones y costras sobre los párpados, especialmente al despertar.
- En algunos casos, malestar general.
- En los niños suele observarse un comportamiento muy frecuente: se frotan continuamente los ojos para aliviar la picazón, lo que termina agravando la irritación y favoreciendo el contagio hacia el otro ojo o hacia otras personas.
TRATAMIENTO
El tratamiento dependerá del origen de la enfermedad.
Si la causa es viral —la más habitual en esta época del año— el cuadro generalmente desaparece por sí solo con reposo, higiene y medidas para aliviar las molestias. En cambio, cuando la infección es bacteriana, el médico puede indicar gotas oftálmicas con antibióticos.
Si la conjuntivitis es consecuencia de una alergia, suelen recomendarse antihistamínicos, además de evitar el contacto con el agente que desencadena la reacción.
Por eso los especialistas aconsejan evitar la automedicación y consultar al médico antes de utilizar cualquier colirio.
CUÁNDO CONSULTAR DE INMEDIATO
Aunque la mayoría de los casos evoluciona favorablemente, es importante acudir rápidamente al médico si aparecen:
- Dolor intenso en el ojo.
- Visión borrosa o disminución de la visión.
- Sensibilidad importante a la luz.
- Inflamación marcada de los párpados.
- Fiebre o malestar general.
- Síntomas que no mejoran luego de varios días.
CÓMO EVITAR EL CONTAGIO
La prevención sigue siendo la herramienta más eficaz. Los especialistas recomiendan:
- Lavarse las manos con frecuencia.
- Evitar tocarse o frotarse los ojos.
- No compartir toallas, pañuelos, maquillaje ni cosméticos para los ojos.
- Cambiar regularmente las fundas de las almohadas.
- Mantener limpios y ventilados los ambientes.
- Reducir la acumulación de polvo dentro de la vivienda.
- Utilizar humidificadores o evitar ambientes excesivamente secos cuando la calefacción permanece encendida durante muchas horas.
- Como ocurre con la gripe, una buena higiene personal y del hogar puede marcar la diferencia para cortar la cadena de contagios y evitar que la enfermedad se propague dentro de las familias, escuelas y lugares de trabajo.