El productor agropecuario Francisco «Pancho» Barría, propietario de la chacra Abuela Julia de Margen Sur, afirmó que el invierno es el momento ideal para realizar podas, trasplantes y preparar la tierra para la próxima temporada. Además, pidió a los vecinos aprovechar las hojas caídas como fertilizante natural, explicó por qué continúa guiándose por los ciclos lunares y destacó la importancia de mantener vivas las prácticas ancestrales del trabajo en el campo.
Aunque el frío, el hielo o los feriados puedan frenar otras actividades, para Francisco «Pancho» Barría el trabajo en la chacra no se detiene. Desde Abuela Julia, en Margen Sur, el productor recordó que el invierno marca una etapa clave para quienes cultivan la tierra y aseguró que «cuanto más se trabaja, mejor es la cábala».
«Por más que sea sábado, por más que juegue Argentina, hay que seguir produciendo. No hay tiempo feo ni frío que nos detenga, porque si no esto muere», expresó.
Barría explicó que julio es la época indicada para realizar podas, preparar esquejes y efectuar trasplantes, ya que las plantas atraviesan un período de reposo vegetativo.
«Esta es la época donde uno puede podar los arbolitos, hacer esquejes y mover la tierra. La savia ya está abajo y la planta prácticamente no siente el cambio. Ahí es cuando nosotros tenemos que trabajar a pleno», señaló.
El productor comentó que continúa aplicando los conocimientos heredados de generaciones anteriores y que organiza gran parte de las tareas agrícolas respetando las fases de la Luna.
«Nosotros trabajamos con el tema lunar. Hay quienes dicen que no sirve, pero es una práctica ancestral. Cambiar mi sistema de trabajo sería faltarle el respeto a mi cultura. Yo sigo haciendo lo mismo porque me ha dado resultados y creo que no estamos tan errados», sostuvo.
En ese sentido, indicó que el cuarto menguante representa un buen momento para realizar podas y trasplantes, aunque aclaró que estas tareas también pueden hacerse fuera de ese período.
Uno de los principales mensajes de Barría estuvo dirigido a quienes durante el otoño e invierno juntan las hojas caídas de los árboles para luego quemarlas.
«Le pido a la gente, por favor, que junte las hojas, pero que no las queme. Que las ponga donde haya tierra, las tape con un poco más de tierra y listo. Ahí tienen un abono perfecto», explicó.
Según indicó, esas hojas constituyen un fertilizante natural que muchas veces se desperdicia por desconocimiento.
«Da pena ver cómo la gente desperdicia las cosas por falta de conocimiento. Todas esas hojas sirven. Es un abono natural y además cumplen otra función: ayudan a mantener limpias las canaletas de las casas, porque con el viento terminan tapando los desagües», advirtió.
Barría también destacó que la agroecología busca precisamente aprovechar todos los recursos disponibles sin generar residuos innecesarios.
«La agroecología consiste en utilizar todo lo que existe sin dañar el ambiente. La hoja es primordial para este trabajo. Sirve para todo», afirmó.
Como ejemplo, contó que utiliza hojas secas para cubrir los cultivos de ajo.
«Yo sembré ajo y armé un mantillo con hojas secas. Después se mojan, vuelven a la tierra y cumplen perfectamente su función», explicó.
Respecto a la nueva temporada de siembra, comentó que ya implantó ajo morado y que espera la llegada de septiembre para sembrar ajo chilote, una variedad más sensible a las bajas temperaturas.
«El ajo chilote lo hago recién con la primera luna llena de septiembre porque es más dulce y más débil al hielo. Hay que respetar los tiempos para no perder la producción», concluyó.
(EN EL AUDIO LA ENTREVISTA COMPLETA)
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