Ramón Gallardo y Federico Rayes analizaron el presente económico de Tierra del Fuego y coincidieron en que las restricciones al sub régimen industrial y la falta de adhesión al RIGI profundizan un escenario de incertidumbre.
Los economistas Ramón Gallardo y Federico Rayes coincidieron en trazar un panorama complejo para la economía fueguina, aunque desde enfoques diferentes. Mientras el primero puso el acento en el deterioro del sub régimen industrial, el segundo sostuvo que la provincia está perdiendo oportunidades de inversión vinculadas al desarrollo hidrocarburífero.
En el programa de streaming “Debatamos Ushuaia”, Gallardo describió un escenario de fuerte retracción del empleo industrial al señalar que “en 2015 eran 13.793 empleados, a diciembre del 2025, 8.861 empleados, y al 30 de abril terminaron con 6.549 empleados”, por lo que sostuvo que “hubo un 111% de caída”.
En ese contexto, afirmó que “hace más de 22 años que no se aprueba ningún proyecto bajo los beneficios de la ley 19.640” y cuestionó las comparaciones con otros regímenes de promoción al asegurar que “cuando se habla de que el sub régimen industrial tiene mayores beneficios, no sé a qué se están refiriendo”.
El economista también responsabilizó al Decreto 727 por el escenario actual. “Les cambió las condiciones”, sostuvo, y explicó que la creación del fondo de ampliación productiva implicó “meterle una mano en la masa” a empresas que venían funcionando bajo otro esquema.
Respecto del sector textil, advirtió que “sus días están contados y es muy probable que no quede ninguna”, al considerar que el cálculo de los beneficios “se tomó a valor histórico cuando hubo en 10 años casi 9.000% de inflación”.
Por su parte, Rayes vinculó la discusión industrial con el régimen de inversiones para hidrocarburos y afirmó que “la provincia se está perdiendo una oportunidad, no la salvación, sino una puerta más para paliar todo este escenario de dificultades”. Según explicó, “la producción de petróleo y gas viene en caída, en picada, y también las declaraciones de las reservas”.
Además, sostuvo que proyectos impulsados mediante el RIGI podrían haberse radicado en la provincia, pero “no van a venir si no tiene la oportunidad Tierra del Fuego de competir con otras provincias”. Finalmente, llamó a sostener una mirada de largo plazo: “Hay que dejar que los procesos de inversión maduren” porque “los beneficios, una vez que se comienzan a dar, van a ir in crescendo”.
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