Referentes de distintos sectores productivos destacaron la estabilidad macroeconómica alcanzada por el Gobierno nacional, aunque advirtieron que persisten problemas estructurales que afectan la competitividad. La presión tributaria, el avance del contrabando y la paralización de obras públicas aparecen entre las principales preocupaciones.
La recuperación de la actividad económica y la desaceleración de la inflación fortalecieron el respaldo del sector empresario al rumbo impulsado por el presidente Javier Milei. Sin embargo, ese acompañamiento no implica una renuncia a los reclamos históricos que distintos actores económicos mantienen desde hace años.
Durante encuentros empresariales recientes, ejecutivos y representantes de diversas actividades coincidieron en valorar los avances en materia de estabilidad macroeconómica, equilibrio fiscal y previsibilidad. No obstante, señalaron que todavía existen obstáculos que limitan el crecimiento de las empresas y la generación de inversiones.
La presión tributaria, en el centro del debate
Uno de los planteos más repetidos fue la necesidad de profundizar la reducción de impuestos. Los empresarios consideran que la carga tributaria continúa siendo elevada y afecta la capacidad competitiva de la producción nacional frente a otros mercados.
A ello se suma el reclamo por una simplificación del sistema impositivo y una revisión de tributos provinciales y municipales que, según sostienen, encarecen la actividad económica.
Preocupación por el contrabando
Otro de los puntos señalados fue el crecimiento del ingreso ilegal de mercaderías, especialmente en regiones fronterizas. Las cámaras empresarias advirtieron que el contrabando genera una competencia desleal que perjudica tanto a la industria como al comercio formal, además de afectar la recaudación estatal.
El reclamo por la infraestructura
La paralización de proyectos de obra pública también forma parte de las preocupaciones del sector privado. Si bien existe comprensión respecto del objetivo oficial de ordenar las cuentas públicas, los empresarios remarcan que existen obras estratégicas vinculadas a logística, transporte y energía que resultan necesarias para sostener el crecimiento productivo.
En este contexto, el empresariado argentino mantiene una postura de respaldo al programa económico, aunque con una agenda de demandas que considera indispensable para consolidar la recuperación y mejorar la competitividad de largo plazo.
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