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29/10 2026

La inauguración de la Unidad Básica en la ciudad de Río Grande dejó mucha tela para corta en lo que refiere a señales políticas. El efusivo discurso del presidente del Partido Justicialista e intendente de la ciudad de Ushuaia, Walter Vuoto, transitó ámbitos como su mirada sobre el panorama nacional, el propio local y hasta la victoria de Lula Da Silva en Brasil. No obstante, de los múltiples titulares que podrían tomarse de su alocución, el más interesante es un desafío directo a la otra pata del “campo popular”: un llamado a internas.

El acto, que coincidió con el aniversario del fallecimiento del expresidente y padre político de Vuoto, el expresidente Néstor Kirchner, es una de las tantas señales que dejó la reunión colmada de militantes en la ciudad norteña fueguina. Con una nutrida presencia de figuras políticas como funcionarios, representantes de los legislativos de todos los estamentos y de los gremios, las dos figuras que más destacaron por la sorpresa que generaron fueron Myriam Martínez y Claudio Queno. 

En el caso de la primera, quién había anunciado su renuncia al PJ provincial allá por abril, parece dar una clara señal de recomponer posiciones posterior a su denuncia por desacuerdos políticos. Martínez parece haber limado asperezas puertas adentro, y da la pauta que Vuoto está en una etapa más madura en la gestión de los nombres dejando que “se le pase el enojo” a la legisladora provincial. En el caso de Queno, histórico intendente de la ciudad de Tolhuin, marca dos cuestiones a mi humilde entender: la construcción del PJ en el Corazón de la Isla, donde también aparecen posibles aliados como la concejal Alderete y el edil Rodríguez Ojeda, y una “mojada de oreja” por no ser vulgar, al actual intendente Daniel Harrington quién ya ha expresado su acercamiento al principal adversario para la gobernación como es el intendente de Río Grande Martín Pérez, hoy bajo el partido de Provincia Grande.

El discurso del intendente Vuoto fue en clave militante: no era una conferencia de prensa o una declaración armada donde se busca contentar al votante indeciso, sino un diálogo constante con su gente, donde las batucadas y las canciones militantes hacían de contrapunto a sus palabras. Si bien analizó la situación nacional, provincial y hasta remarcó algunas virtudes de la histórica remontada del presidente brasileño Lula Da Silva en su elección del pasado domingo, lo más jugoso de todo fue su desafío directo por unas elecciones internas, indicando hasta la posibilidad de hacerlas abiertas. Si bien Vuoto no dijo expresamente que se postularía a gobernador de Tierra del Fuego, queda implícito por la lógica del mensaje: si hay una invitación a internas, y el intendente de Ushuaia es la máxima figura del PJ a nivel provincial y su presidente, cae de maduro que sería el primer candidato natural. Para su rival, lo mismo. Pérez, aunque bajo el armado de Provincia Grande, tiene un peso importante dentro de Justicialismo y sus intenciones para hacerse con el sillón de San Martín 450 son claras. En criollo: Walter lo invita a subirse al ring a Martín, electoralmente hablando, abriendo la puerta a que la votación no quede limitada a las y los afiliados.

Desde el norte de la provincia, Martín Pérez decidió restarle peso a la invitación, remarcando que su espacio Provincia Grande viene realizando una construcción para plantearse como alternativa en los próximos comicios, evitando hablar de candidaturas en una línea similar a Vuoto. A pesar de las claras diferencias entre las dos figuras, ambos entienden que la compleja situación del país y la provincia hacen que hablar de nombres y deseos personales a casi un año, generan cuanto menos resquemor entre el electorado.

Aunque opuestos, tanto Pérez como Vuoto no dejan de ser peronistas y tener la misma interpretación de la realidad. Hoy la tesitura demanda el acercamiento hacia la gente, entender las demandas y reclamos del ciudadano de a pie, haciendo la famosa construcción de “abajo hacia arriba” de la que tanto hablaba Néstor Kirchner en su llegada a la Casa Rosada. Los famosos armados territoriales, las caminatas y timbreadas van a ser una constante en los meses venideros, pensándose tanto desde el norte como desde el sur, como alternativas a un modelo de Melella que no terminó de convencer y como claros opositores a la corriente libertaria que hoy dirime los destinos de la Nación.

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