Cena de antiguos pobladores
En el décimo encuentro con las familias pioneras, el intendente Walter Vuoto reivindicó a quienes echaron raíces en Ushuaia y construyeron comunidad en condiciones adversas. Además, llamó a las nuevas generaciones a cuidar y resignificar esa herencia.
La décima edición de la tradicional Cena de Antiguos Pobladores fue el marco elegido por el intendente Walter Vuoto para reflexionar sobre la historia de Ushuaia y vincularla con una palabra que atravesó su discurso de principio a fin: soberanía.
Lejos de limitarla a las definiciones geopolíticas habituales, el jefe comunal propuso entenderla desde la experiencia de quienes construyeron sus vidas en el extremo austral. “Soberanía también es la capacidad de un pueblo de decidir, de hacer, de permanecer y de cuidar lo suyo con sus propias manos”, afirmó.
Al referirse a las distintas etapas de la historia local, Vuoto reconoció primero a las comunidades originarias, que habitaron estas costas mucho antes de que existiera un mapa con el nombre de Ushuaia. En su mirada, el conocimiento de la tierra y la capacidad de vivir en ella con respeto constituyeron una primera expresión de soberanía.
Para el intendente “esta celebración representa mucho más que una reunión conmemorativa. Es una oportunidad para volver sobre el pasado y comprenderlo desde el presente. La historia no es una foto vieja guardada en un cajón. La historia se vuelve a mirar, se vuelve a entender y se vuelve a contar, todas las veces que haga falta”, sostuvo.
Luego evocó a quienes llegaron con un oficio, una valija y la esperanza de construir un futuro. Hombres y mujeres que levantaron viviendas, cortaron leña, navegaron, abrieron caminos y se organizaron para resolver las necesidades cotidianas.
“Ellos defendieron esta tierra con la presencia, con quedarse, con criar hijos acá, con levantar familias acá, con decir ‘este es mi lugar’ aun cuando quedarse era lo más difícil. Y esa permanencia fue parte de la construcción de la ciudad que hoy celebra su historia”, expresó el mandatario.
“Nadie les regaló nada. Y cuando el abastecimiento no llegaba, se las ingeniaron. Cuando el invierno apretaba, se juntaron. Cuando faltaba una escuela, un taller, un lugar donde reunirse, lo construyeron entre vecinos”, recordó.
En esa experiencia encontró una definición concreta de la capacidad de una comunidad para salir adelante: “Eso es soberanía: no esperar que alguien venga a resolvernos la vida, sino animarnos a resolver juntos”.
Dirigiéndose a las generaciones más jóvenes, Vuoto puso el énfasis en el compromiso de honrar y cuidar a quienes abrieron el camino: “Lo que una comunidad recibe de sus antecesores, lo que ellos construyeron, no se mantiene solo. Se cuida. Se defiende. Se actualiza. Cada uno tiene que preguntarse qué le toca hacer para estar a la altura de lo que recibió”, resaltó.
En ese sentido, el intendente consideró de gran relevancia que los chicos conozcan los apellidos de las familias que formaron la Ushuaia antigua y comprendan de dónde provienen las raíces de la identidad local.
“Porque quien sabe de dónde viene, sabe mejor hacia dónde va”, resumió.
En el tramo final de su mensaje, Vuoto volvió a los valores que, a su entender, identifican a la comunidad fueguina: la solidaridad frente a las dificultades, la hospitalidad hacia quienes llegan y la defensa de aquello que se considera propio.
Y añadió que ese legado permanece vigente cada vez que un vecino ayuda a otro, una familia decide quedarse o la ciudad logra sobreponerse a una dificultad.
“Antiguos pobladores, familias pioneras: ustedes no solo hicieron posible esta ciudad. Nos dejaron una manera de ser. Ser fueguinos, ser ushuaienses”, enfatizó.
Al finalizar su discurso, el intendente convocó a sostener el encuentro y la memoria colectiva durante los próximos años: “Que esta décima cena sea la primera de las próximas diez”.
Related