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14/10 2026

El dirigente fueguino candidato gobernador, presentó los principales lineamientos de un plan de desendeudamiento para las familias y de recuperación del crédito productivo que diseñó su equipo económico. Propone utilizar al Banco de Tierra del Fuego como herramienta central para refinanciar obligaciones, reducir el peso de las cuotas , recuperar la capacidad de consumo y generación de empleo.

La situación económica de los hogares fueguinos encendió una nueva señal de alarma. Según los datos del Mapa de la Deuda actualizados a julio de 2026, en Tierra del Fuego hay 102.981 personas con algún tipo de deuda y 28.133 que registran al menos una obligación en mora. El monto total comprometido ronda los $878.700 millones, de los cuales aproximadamente $179.400 millones corresponden a deuda con incumplimientos.

Frente a este escenario, Gustavo Ventura planteó la necesidad de construir una política provincial de desendeudamiento que permita aliviar la situación de las familias, recuperar el ingreso disponible y reactivar la economía fueguina.

“Los fueguinos ya no trabajan para ahorrar, sino para pagar deudas. Eso tiene que cambiar. Hay familias que cobran el sueldo, pagan la tarjeta, los préstamos y las cuotas, y cuando terminan de cumplir con sus obligaciones ya no les queda margen para vivir, para ahorrar o para proyectar un futuro mejor”, sostuvo Ventura.

Para el dirigente, el problema no puede analizarse únicamente a partir de las tasas de inflación o de los salarios. El crecimiento de las obligaciones financieras y la dificultad para cumplir con los pagos también impactan sobre el consumo, el comercio, las pequeñas empresas y el empleo.

“Cuando una familia destina cada vez más de sus ingresos a pagar deudas, deja de consumir. Cuando deja de consumir, el comercio vende menos, las empresas facturan menos y se vuelve más difícil sostener el empleo. Por eso, el endeudamiento de los hogares no es solamente un problema financiero individual: es también un problema económico que afecta a toda la provincia”, explicó.

Más de 28 mil fueguinos ya registran incumplimientos

Los datos publicados permiten dimensionar la magnitud del fenómeno. Aproximadamente el 27,3% de las personas endeudadas relevadas en la provincia registra al menos una obligación en mora.

La distribución territorial también muestra diferencias importantes. Río Grande concentra 55.609 personas endeudadas y 16.660 en mora, mientras que Ushuaia registra 47.008 personas con deuda y 11.330 con incumplimientos. En Tolhuin, aunque el universo es mucho menor, la proporción de deudores en mora es superior a la de las otras dos ciudades.

Otro dato significativo es la composición etaria: cerca del 70% de las personas que se encuentran en mora tiene 45 años o menos. Esto refleja la particular exposición de los adultos jóvenes a las dificultades para cumplir con sus obligaciones financieras.

La problemática comprende tarjetas de crédito bancarias, préstamos personales, billeteras virtuales y otras plataformas de financiación. Por eso, Ventura considera que cualquier respuesta debe contemplar tanto a los bancos tradicionales como a los proveedores no bancarios de crédito.

“Detrás de estos números hay trabajadores, comerciantes, empleados públicos, familias jóvenes y personas que hicieron todo lo que se esperaba de ellas: trabajar, cumplir y tratar de salir adelante. No podemos naturalizar que vivir endeudado sea el destino de los fueguinos”, afirmó.

Un plan de acción con el Banco de Tierra del Fuego como herramienta central

Ventura confirmó que convocó a los responsables de identidad de financieras que operan en Tierra del fuego a tres encuentros para analizar en conjunto de la situación en la que se encuentra la provincia y le solicitó a su equipo económico la elaboración de un plan integral de acción para abordar el endeudamiento de los hogares y las dificultades financieras de las pequeñas y medianas empresas.

“ luego de las reuniones que mantuve con representantes de las entidades financieras, le pedí a nuestro equipo económico que trabaje en un plan concreto de desendeudamiento para aliviar a las familias fueguinas y, al mismo tiempo, motorizar el empleo. No alcanza con describir el problema ni con anunciar créditos aislados. Tenemos que construir una salida ordenada, con números, instrumentos financieros y objetivos medibles”, señaló.

La propuesta contempla aprovechar la capacidad del Banco de Tierra del Fuego para impulsar un programa de refinanciación y consolidación de deudas, acompañado por acuerdos con entidades financieras privadas y proveedores no bancarios.

Entre sus principales medidas se destacan:

1. Consolidar las deudas en una cuota más accesible. Evaluar que las personas que reúnen condiciones de pago puedan unificar préstamos, tarjetas y otras obligaciones elegibles en una única operación, con plazos adecuados, costos transparentes y una cuota compatible con sus ingresos.

2. Negociar mejores condiciones con los acreedores. Promover acuerdos voluntarios con bancos, emisores de tarjetas, fintech y otras entidades para reducir intereses punitorios, revisar cargos, establecer períodos de gracia y facilitar la cancelación de obligaciones cuando resulte financieramente viable.

3. Proteger el ingreso de las familias. Incorporar una evaluación de la carga total de deuda y de los gastos esenciales de cada hogar, priorizando a quienes se encuentran en situaciones de mayor vulnerabilidad. El objetivo es reducir el peso de las cuotas sin generar nuevas obligaciones que agraven el problema.

4. Evitar que las familias caigan en mora. Desarrollar mecanismos de asistencia financiera preventiva para quienes todavía cumplen con sus obligaciones, pero destinan una proporción excesiva de sus ingresos al pago de préstamos y tarjetas.

5. Brindar asesoramiento financiero gratuito. Crear un sistema de orientación que permita a los ciudadanos conocer el costo real de sus deudas, comparar alternativas de refinanciación y negociar con sus acreedores con información clara.

6  Generar un fondo específico con financiamiento externo, para aliviar la situación del los fueguinos.

“Tenemos que lograr que una familia vuelva a tener previsibilidad. Que pueda pagar sus obligaciones, comprar lo que necesita, acompañar la educación de sus hijos y volver a pensar en ahorrar. Refinanciar no puede significar simplemente estirar una deuda durante más años: tiene que representar una mejora real en las condiciones de vida”, explicó Ventura.

Crédito para las PyMEs y recuperación del empleo

El programa también contempla una línea específica para pequeñas y medianas empresas, comercios y emprendimientos que necesitan reorganizar sus pasivos y recuperar capital de trabajo.

La iniciativa propone profundizar la articulación entre el Banco de Tierra del Fuego y el Fondo de Garantía para el Desarrollo Fueguino (FOGADEF), con instrumentos de refinanciación, garantías para acceder al crédito y financiamiento destinado a inversiones productivas.

La prioridad sería distinguir entre empresas con actividad y posibilidades de recuperación que atraviesan dificultades temporales de liquidez, y aquellas que necesitan una reestructuración más profunda.

“Una PyME que tiene clientes, trabajadores y capacidad para producir no puede quedar paralizada porque no consigue refinanciar sus obligaciones o porque no tiene capital de trabajo. Necesitamos que el crédito vuelva a estar al servicio de la producción, del comercio y del empleo”, afirmó.

Ventura sostuvo que las medidas deben diseñarse de manera responsable, preservando la solvencia del Banco provincial y estableciendo criterios transparentes para el otorgamiento de garantías y los eventuales subsidios de tasas.

En ese sentido, señaló que el Estado debe asumir explícitamente el costo de las políticas sociales que decida financiar, sin trasladar de manera indiscriminada los riesgos al patrimonio del Banco.

Auditoría, resultados y transparencia

El dirigente también propuso realizar un diagnóstico integral del endeudamiento provincial y de los resultados de los programas de asistencia financiera que ya están en marcha.

El relevamiento debería identificar cuántas personas tienen deudas registradas, qué proporción de sus ingresos destinan a las cuotas, cuánto corresponde a obligaciones bancarias y no bancarias, cuáles son los niveles de mora y qué resultados efectivos tuvieron las refinanciaciones implementadas.

En el caso de las empresas, el análisis debería incluir los pasivos financieros y comerciales, las necesidades de capital de trabajo y las posibilidades de sostener o ampliar el empleo.

La propuesta contempla publicar indicadores periódicos sobre las personas asistidas, la reducción efectiva de las cuotas, el ahorro financiero obtenido, la evolución de la morosidad y el costo fiscal de las medidas, preservando siempre los datos personales.

“Primero tenemos que conocer con precisión la dimensión del problema y después actuar con decisión. Cada peso que se destine a este programa tiene que tener un objetivo claro y producir un resultado que podamos medir. No vamos a prometer que el Estado pagará todas las deudas; vamos a trabajar para que los fueguinos tengan una salida posible y sostenible”, expresó.

“No voy a perder el tiempo buscando culpables: vamos a ocuparnos de las soluciones”

Ventura consultado sobre las  respuestas institucionales frente a la situación económica sostuvo, que la prioridad debe ser construir alternativas concretas para los ciudadanos.

“En este punto ya no voy a perder el tiempo en buscar culpables o responsables. Vamos a ocupar todo el tiempo y los recursos en generar soluciones a esta situación. No podemos esperar que la actual política, después de tanto tiempo, genere alguna solución, con una Legislatura que sesionó apenas cuatro veces en lo que va del año y con ejecutivos provinciales que no están dando una respuesta acorde con lo que está pasando”, afirmó.

Para Ventura, la respuesta debe construirse con participación de especialistas económicos, representantes del sector financiero, comerciantes, PyMEs y organizaciones vinculadas con la defensa de los consumidores.

“Las familias no pueden esperar a que la política termine de discutir quién tiene la culpa. Necesitan soluciones ahora. Tenemos que poner el conocimiento, el Banco provincial, los recursos disponibles y la capacidad de gestión al servicio de quienes están haciendo un esfuerzo enorme para sostener sus hogares”, sostuvo.

Finalmente, Ventura remarcó que el objetivo de su propuesta es recuperar la capacidad de las familias para decidir sobre su propio futuro y permitir que el crédito vuelva a cumplir una función productiva.

“Queremos una Tierra del Fuego donde trabajar vuelva a significar progresar; donde una familia pueda pagar sus cuentas sin vivir al límite y donde una empresa tenga oportunidades de crecer y generar empleo. El desafío es pasar de una economía en la que cada vez más personas trabajan para pagar deudas a una provincia que vuelva a generar oportunidades, inversión y esperanza”, concluyó.

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