RÍO GRANDE.- Diego es el creador de la ya famosa «Falconeta del chori»: un Ford Falcon que dejó de rugir como auto para empezar a humear como parrilla. El invento es tan simple como genial. Sacaron el motor y en ese mismo hueco montaron una parrilla. Los chorizos se cocinan literalmente en las entrañas del Falcon. Imposible no frenar a mirar.
“Se me había terminado un contrato laboral y con mis hermanos y amigos nos pusimos a pensar qué hacer. Vimos el auto parado y ahí salió la idea. Hicimos dibujos, pensamos cómo y salió», contó Diego a El Sureño.
«Hace dos semanas que estamos con la actividad y nos está yendo bastante bien. Viene la gente, se da un recreo, saca fotos, se come un chori», explicó.
El emprendimiento es familiar y funciona en la calle Malvinas Argentinas casi D’Agostini. «Estamos con Fabiana y las chicas, que hicieron el dibujo. Agradecemos totalmente la buena onda que siempre nos da la gente», cerró.
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