BUENOS AIRES (NA).- La solicitud fue ingresada el pasado 2 de octubre ante la Justicia comercial y quedó radicada en el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial Nº 24, a cargo del juez Guillermo Mario Pesaresi.
La presentación fue realizada por el estudio jurídico Grispo y tramita con intervención de la Secretaría Nº 47, encabezada por Santiago Medina. De acuerdo con la información disponible hasta el momento, el expediente figura en estado “En despacho”, sin resoluciones ni actuaciones públicas que permitan conocer la posición inicial del tribunal.
El concurso preventivo es una herramienta prevista por la legislación argentina para que empresas con dificultades económicas puedan negociar con sus acreedores bajo supervisión judicial, suspendiendo temporalmente acciones de cobro mientras se busca alcanzar un acuerdo que permita preservar la actividad y evitar una eventual quiebra.
La aerolínea llega a esta instancia con un escenario financiero complejo. Las deudas y reclamos identificados públicamente superan los 4.000 millones de pesos y podrían acercarse a los 4.600 millones si se incorporan intereses y costas derivadas de distintos embargos. No obstante, fuentes del sector señalan que esa cifra representa solo una parte de las obligaciones acumuladas por la compañía.
A esos compromisos se suman deudas con la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA), con Intercargo, proveedores de combustible, arrendadores de aeronaves y talleres de mantenimiento, además de reclamos laborales y solicitudes de reembolso de pasajeros afectados por cancelaciones y reprogramaciones. En paralelo, dos aeronaves que permanecen fuera del país acumularían pasivos cercanos a los 5,5 millones de dólares vinculados a tareas de mantenimiento.
La crisis financiera tuvo también un fuerte impacto sobre la operación. Actualmente, Flybondi mantiene apenas tres aeronaves en territorio argentino sin actividad comercial, mientras que otras diez fueron devueltas a sus respectivos arrendadores. Algunas de esas unidades todavía conservan matrícula argentina y permanecen en el país a la espera de completar los procesos de devolución técnica y contractual, conocidos en la industria como redelivery.
Related