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06/10 2026

Yésica Fourastie, presidenta de la Cooperadora del CAAD de Ushuaia, habló con AIRE LIBRE FM sobre el inicio de las obras para construir una sede propia para la institución. Actualmente asisten alrededor de 180 estudiantes y trabajan unos 70 docentes, en un edificio que presenta problemas de espacio y accesibilidad. El proyecto busca crear instalaciones adaptadas y dignas y, a futuro, contempla también un pequeño hogar para alumnos que puedan quedar sin familiares que los acompañen.

Ver las máquinas trabajando sobre el terreno produjo una sensación difícil de describir para quienes llevan años imaginando una escuela propia para el CAAD de Ushuaia.

“Todavía no encuentro la palabra para describirlo. Tiene que ver con emoción, agradecimiento, felicidad. Estamos inmensamente felices porque empezamos con nuestro gran sueño de tener una escuela propia”, expresó Yésica Fourastie.

Saben que el camino será largo y que todavía queda mucho por hacer, pero el movimiento de suelo convirtió por primera vez aquel proyecto en algo visible.

“Ya ver las máquinas en el terreno, ver que el terreno es mucho más grande de lo que nos imaginábamos, son días de mucha felicidad y mucha emoción”, contó.

La obra tendrá una fuerte participación comunitaria. La Cooperadora trabaja diariamente buscando materiales, presupuestos y aportes de empresas y particulares que puedan colaborar en distintas etapas.

Fourastie relató que, junto con el equipo directivo, recorren comercios y empresas presentando el proyecto y explicando las necesidades de la institución.

“Vamos uno por uno: ‘Necesitamos tal cosa, ¿con qué nos podés ayudar?, ¿desde dónde nos podés colaborar?’. Y la realidad es que las respuestas son impresionantes”, destacó.

Algunos aportan materiales, otros ofrecen descuentos y también aparecen personas dispuestas a colaborar de distintas maneras.

“Hay un compromiso social con la causa del CAAD. Ver que todos quieren colaborar es otro punto que nos desborda de alegría”, expresó.

Para lograr ese acompañamiento, no solamente presentan planos. También invitan a conocer personalmente las condiciones actuales en las que estudiantes y docentes desarrollan sus actividades.

“Los invitamos a venir al CAAD, a que vean las condiciones en las que estamos y entiendan por qué es urgente para nosotros hacer una escuela”, explicó.

Actualmente, según detalló Fourastie, el CAAD recibe a aproximadamente 180 estudiantes, cuenta con alrededor de 70 docentes y además existen personas esperando poder ingresar.

“Nuestro principal problema es que no tenemos espacio. Y, de la mano de que no tenemos espacio, el espacio que tenemos está muy deteriorado”, explicó.

Entre las dificultades mencionó talleres a los que resulta complicado acceder con sillas de ruedas o bastones debido a la falta de rampas, además de inconvenientes de infraestructura vinculados con el gas y el agua.

Muchas de esas necesidades terminan siendo afrontadas desde la propia Cooperadora.

La nueva escuela, sostuvo, permitirá pensar el funcionamiento desde otro lugar.

“Va a ser un espacio de vida más cómodo, más funcional y más para todos. Nosotros siempre decimos que el CAAD tiene que ser para todos”, afirmó.

Para Fourastie, construir un edificio adecuado implica mucho más que levantar nuevas paredes. Algunos de los estudiantes pasan gran parte de su vida vinculados a la institución, por lo que considera indispensable ofrecerles un lugar accesible y digno.

“Muchos de nuestros alumnos lo único que tienen es el CAAD. Entonces, ¿cómo no vamos a pensar en hacer un colegio digno? Digno para ellos, para nosotros los docentes y para sus familias”, planteó.

El proyecto mira incluso más allá de la etapa educativa.

Fourastie explicó que existe una preocupación que atraviesa a algunas familias: qué ocurre con una persona con discapacidad cuando, con el paso de los años, pierde a sus padres, hermanos u otros familiares que la acompañaban.

Por eso, el plan general contempla hacia el final del terreno la construcción de un pequeño hogar, destinado a un número reducido de personas que puedan encontrarse en esa situación.

“Tenemos casos de chicos que se quedan sin papás, sin hermanos. ¿Qué pasa con ellos? Nosotros no podemos no pensarlo, no podemos decir ‘somos educación y llegamos hasta acá’. Siempre hacemos un poquito más”, expresó.

El nuevo CAAD se proyecta así como algo más amplio que una escuela: un espacio accesible para aprender y trabajar, pero también una respuesta de largo plazo para personas y familias que necesitan acompañamiento durante distintas etapas de la vida.

 

(EN EL AUDIO LA ENTREVISTA COMPLETA)

🎙️ Aire Libre FM 96.3 Escuchá la entrevista completa:

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