¡Compartí esta noticia!
12/09 2026

Trabajadores del sector se mostraron juntos por primera vez para reclamar mayores controles sobre el transporte mediante aplicaciones que opera fuera de la normativa. Aseguran que la falta de trabajo y el crecimiento de las plataformas redujeron fuertemente sus ingresos y reclamaron al Municipio que haga cumplir la ordenanza vigente. En diálogo con Aire Libre FM, Juan Carlos y Javier, trabajadores del sector, reconocieron que históricamente hubo diferencias entre taxis y remises, pero señalaron que el escenario actual los llevó a trabajar conjuntamente.

Taxistas y remiseros de Río Grande coincidieron en un reclamo común frente a la difícil situación que atraviesa el sector: mayores controles y cumplimiento de las normas para todos los prestadores del transporte de pasajeros: “La falta de trabajo es lo que más nos une a todos”, resumieron.

Los trabajadores explicaron que la actividad viene atravesando una fuerte caída desde hace tiempo y que el desembarco de las plataformas digitales terminó modificando por completo el mercado.

“Se rompió el mercado”, señalaron.

El reclamo no es contra las aplicaciones

Uno de los puntos que buscaron dejar en claro durante la entrevista es que el planteo no apunta a prohibir Uber o Didi, sino a que quienes trabajan mediante plataformas cumplan con los mismos requisitos que establece la normativa para taxistas, remiseros y particulares habilitados.

Recordaron que el 2 de junio comenzó a regir la reglamentación de una ordenanza que estableció un cupo de 800 personas para el transporte mediante plataformas, incluyendo taxis, remises y vecinos particulares que quieran desarrollar esa actividad.

“Estamos defendiendo esa ordenanza y queremos que se respeten todos los puntos”, explicaron.

El principal problema, según sostuvieron, está en quienes continúan trabajando sin haberse inscripto ni cumplido con los requisitos establecidos: “Lo que queremos sacar y el reclamo puntual es ese”, afirmaron.

Reclaman controles durante la tarde y la noche

Los trabajadores aseguran que existen numerosos vehículos que prestan servicios mediante aplicaciones sin contar con la identificación correspondiente.

En ese sentido, señalaron que los controles municipales se concentran principalmente durante la mañana y reclamaron que también se desarrollen operativos durante la tarde y la noche.

“Se hace un control a la mañana, pero a la tarde y a la noche queda desprotegida la zona”, plantearon.

Según explicaron, la normativa actual ya brinda herramientas para sancionar a quienes realizan transporte ilegal, por lo que consideran que ahora no debería existir el argumento de la falta de un marco legal.

También señalaron que el Municipio les había informado que cuenta con alrededor de 130 inspectores y que se estaba capacitando personal para confeccionar correctamente las actas de infracción.

Los trabajadores reconocieron que ya se han aplicado algunas multas, pero consideraron que los controles deben intensificarse y sostenerse durante todo el día.

“La regla no es igual para todos”

Uno de los principales reclamos del sector es lo que consideran una falta de igualdad frente a las obligaciones. Taxistas y remiseros remarcaron que deben mantener documentación, seguros, RTO, licencias y demás requisitos al día para poder trabajar.

Incluso señalaron que desde el área de Transporte municipal se realiza un seguimiento de sus legajos y se les informa cuando está próximo a vencer algún requisito.

“Si nos vence algo, no podemos trabajar”, explicaron.

Por eso consideran injusto que otros vehículos puedan realizar la misma actividad sin cumplir con las mismas condiciones.

“La regla, lo que ven, no es igual para todos”, cuestionaron.

Una autocrítica del sector

Durante la entrevista también hubo espacio para reconocer responsabilidades propias.

Los trabajadores admitieron que el sector de taxis y remises no logró adaptarse a tiempo a los cambios tecnológicos y que durante los años de mayor actividad existieron deficiencias en la prestación del servicio.

Recordaron que anteriormente las agencias trabajaban con sistemas más lentos y que un vehículo podía encontrarse cerca del domicilio de un pasajero, pero la agencia enviaba otro móvil desde el centro, generando demoras.

“Algo mal hicimos también nosotros”, reconocieron.

Sin embargo, consideraron que esa autocrítica no justifica que actualmente se permita trabajar fuera de las reglas establecidas.

El impacto de la crisis laboral

Los trabajadores también relacionaron el crecimiento de las plataformas con la pérdida de empleos en otros sectores.

Explicaron que cada vez que una empresa reduce personal o trabajadores pierden su empleo, muchos recurren al automóvil como herramienta para generar ingresos.

El problema, según señalaron, es que cada vez son más personas intentando trabajar sobre una demanda que no crece al mismo ritmo.

Utilizaron una comparación para graficar la situación: “Es como repartir una torta de ocho porciones entre 120 personas”.

Aseguraron que incluso hay trabajadores que abandonaron el taxi o el remis porque la actividad dejó de ser rentable.

Trabajar 12 o 16 horas para terminar con pocos ingresos

La discusión también alcanzó a los ingresos que generan las aplicaciones. Los entrevistados señalaron que las plataformas pueden quedarse con aproximadamente un 40% a 45% de lo producido por un conductor, según el caso. A eso deben sumarse combustible, mantenimiento y otros gastos del vehículo.

“Podés trabajar todo el día, hacer 100 mil pesos y después tenés que restarle lo que se lleva la aplicación y el combustible”, explicaron.

Según plantearon, después de jornadas de entre 12 y 16 horas, el ingreso real que queda para el trabajador puede ser considerablemente menor.

También cuestionaron los costos de las agencias

La crisis también afecta a quienes trabajan dentro de agencias de remises.

Los entrevistados explicaron que existen costos fijos que deben afrontar y que, cuando un trabajador abandona una agencia, ese gasto termina distribuyéndose entre quienes permanecen.

Según detallaron, una agencia necesita un mínimo de 10 vehículos para poder funcionar y puede nuclear una cantidad mucho mayor.

También señalaron que el canon que pagan los trabajadores responde a gastos de infraestructura, operadores y alquileres, entre otros costos.

“Estamos al borde del colapso”

Los taxistas y remiseros aseguraron que actualmente la actividad se encuentra en una situación crítica: “Estamos al borde del colapso”, advirtieron.

No obstante, descartaron buscar una salida mediante la confrontación y remarcaron que pretenden mantener el diálogo con el Municipio. El objetivo, insistieron, es que quienes trabajan legalmente —taxistas, remiseros y particulares registrados en las plataformas— puedan desarrollar su actividad sin verse perjudicados por quienes operan por fuera de la normativa.

“Queremos tener un diálogo más fluido con los funcionarios de la Municipalidad”, señalaron. Y dejaron una advertencia: si el diálogo no prospera, deberán evaluar nuevas medidas.

Un reclamo que también apunta a proteger al usuario

Finalmente, los trabajadores defendieron la necesidad de regulación no solamente como una herramienta para proteger sus fuentes laborales, sino también para garantizar condiciones de seguridad para los pasajeros.

Explicaron que los vehículos habilitados cuentan con identificación mediante código QR, documentación, seguros y controles sobre los conductores.

“Esto también es para cuidar al vecino, al usuario”, remarcaron.

El reclamo de taxistas y remiseros, entonces, no apunta a frenar el avance de las aplicaciones, sino a exigir que el crecimiento de estas nuevas modalidades de transporte se produzca dentro del marco establecido por la normativa.

“Libre mercado sí, pero el tema es un orden”, resumieron.–

🎙️ Aire Libre FM 96.3 Escuchá la entrevista completa:

Tu navegador no soporta el elemento de audio.

Related