La Ruta Nacional N.º 3 presenta un marcado deterioro, especialmente en el tramo comprendido entre Río Grande y Tolhuin, donde persisten baches y sectores que pueden representar un riesgo para quienes circulan. Desde el Sindicato de Trabajadores Viales de Tierra del Fuego advirtieron que las reparaciones definitivas siguen pendientes y que, ante la falta de asfalto caliente, los trabajadores deben recurrir a soluciones provisorias.
En diálogo con ((La 97)) Radio Fueguina, el secretario general del gremio, Daniel Núñez, pidió circular con extrema precaución y describió que la ruta “está muy deteriorada, más la zona norte”. Según explicó, hay sectores con “baches profundos y muy complicados”, que requieren una intervención más importante.
Uno de los puntos que genera preocupación se encuentra en Arroyo Los Mineros, donde el hundimiento de una alcantarilla provocó la caída de material y la formación de un pozo próximo a la banquina. Núñez señaló que el personal vial logró cubrirlo de manera provisoria, aunque advirtió sobre los riesgos que implica para quienes transitan por el sector.
“Ese tipo de pozo puede romper el auto, pero el problema mayor es que te saque para alguna de las dos banquinas y tengas un accidente”, sostuvo el dirigente, al remarcar que el deterioro de la calzada no solamente puede generar daños materiales, sino también situaciones de mayor gravedad.
Según explicó, el problema es que desde hace varios años los trabajadores no cuentan con asfalto caliente para realizar este tipo de reparaciones de manera definitiva. Por eso recurren a material reutilizado de años anteriores, tratado con un producto que permite aplicarlo en frío. “Es provisorio, no es como el asfalto que se tira caliente”, aclaró.
La efectividad de ese material depende además de las condiciones climáticas y del tránsito pesado. Núñez indicó que, con frío, sal y camiones que circulan con cadenas, una reparación puede durar alrededor de un mes, aunque durante períodos de nevadas y con un intenso movimiento de maquinaria “puede durar diez días”.
En este contexto, el dirigente explicó que los trabajadores realizan pedidos de distintos insumos a los organismos centrales para poder afrontar las tareas de mantenimiento. Entre ellos mencionó cuchillas, cadenas, combustible y sal, elementos necesarios especialmente durante la temporada invernal.
Según planteó, el inconveniente aparece cuando los procesos de contratación no llegan a concretarse. “El problema que hemos tenido es que no las corrigen, sino que directamente bajan una licitación”, cuestionó. De acuerdo con Núñez, esta situación termina demorando la llegada de materiales y equipos que son necesarios para mantener las rutas nacionales en condiciones.
Mientras tanto, algunas obras continúan en distintas etapas administrativas. El representante de los trabajadores indicó que el tramo comprendido entre el norte de Tolhuin y San Sebastián se encuentra en proceso de licitación, mientras que también está pendiente una obra de bacheo que fue suspendida durante el invierno y debería retomarse una vez finalizada la veda invernal.
Núñez aclaró que esa intervención no significará una renovación completa de la calzada. “Es solamente bacheo, no es repavimentación”, precisó, al explicar que los trabajos estarán concentrados en los sectores más deteriorados.
El secretario general del gremio también salió al cruce de las críticas que suelen recaer sobre los trabajadores de Vialidad por las condiciones de las rutas. En ese sentido, sostuvo que las demoras no dependen exclusivamente del personal que realiza las tareas en territorio, sino también de los procedimientos administrativos necesarios para obtener los recursos.
“Hace dos o tres años, desde que asumió este Gobierno, no podemos tirar asfalto en caliente”, afirmó. Según explicó, ante esa limitación los trabajadores deben continuar “tapando con lo que tenemos los pozos”, una situación que, consideró, muchas veces no es comprendida por los usuarios de las rutas.
En esa línea, Núñez cuestionó la percepción de que Vialidad no cumple con su función y remarcó que “los procesos son largos y no dependen pura y exclusivamente de nosotros”. Para el dirigente, las dificultades en la provisión de insumos y la demora de las contrataciones terminan condicionando la capacidad de respuesta ante el deterioro de las rutas.
El dirigente sostuvo además que la situación no es exclusiva de Tierra del Fuego y que el deterioro alcanza a distintas rutas nacionales del país. “Nosotros pedimos las cosas y muchas veces los pedidos se terminan cayendo”, afirmó, al cuestionar la falta de continuidad de los procesos administrativos.
Por último, Núñez consideró que el invierno relativamente benigno que tuvo la provincia permitió afrontar la temporada con los recursos disponibles sin mayores sobresaltos. “Prácticamente no tuvimos invierno”, señaló, y comparó la situación con otras provincias que atravesaron condiciones mucho más severas.
Sin embargo, advirtió que esa situación climática favorable no resuelve el problema de fondo. “Por eso está el sistema de rutas nacionales como está, que en todos lados están deterioradas y mal, e incluso hay lugares que están peor que nosotros”, sostuvo, al insistir en la necesidad de contar con obras definitivas y una provisión adecuada de los insumos para el mantenimiento.
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