El Municipio de Río Grande se presentó como parte interesada en la causa contra Rockhopper Exploration y Navitas Petroleum, vinculadas al proyecto hidrocarburífero Sea Lion. La acción busca defender la soberanía argentina y cuestionar los posibles impactos ambientales de la actividad proyectada en el Atlántico Sur.
El Municipio de Río Grande se presentó ante el Juzgado Federal de la ciudad como parte interesada en la causa impulsada por el Centro de Ex Combatientes Islas Malvinas de La Plata (CECIM) y la Asociación Civil de Abogados, Abogadas y Profesionales Ambientalistas (AAdeAA) contra Rockhopper Exploration y Navitas Petroleum Development and Production Limited.
La acción busca defender la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas y cuestionar los posibles impactos ambientales de la explotación hidrocarburífera proyectada en el Atlántico Sur.
“Defender Malvinas también es actuar”, sostuvo el intendente Martín Perez, quien remarcó que Río Grande no puede ser indiferente frente a la explotación de los recursos naturales argentinos en la región.
El secretario de Gobierno, Gastón Díaz, señaló que la presentación se fundamenta en la condición de Río Grande como ciudad ribereña y en sus responsabilidades ambientales.
El asesor Legal y Técnico, Sebastián Tessei, explicó que la causa contempla una acción preventiva de daño ambiental y una medida cautelar de no innovar y cese de las actividades cuestionadas.
La especialista Gabriela Lucero advirtió sobre posibles riesgos graves para la biodiversidad, los ecosistemas marinos y los recursos pesqueros.
En paralelo, Perez tomó contacto con otros municipios de la costa atlántica para evaluar un acompañamiento institucional.
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