El juzgado de familia 2 de la ciudad de Ushuaia emitió un oficio a distintos medios de comunicación respecto del caso que vincula a un juez de Ushuaia en una compleja situación familiar.
La preocupación planteada por una familia respecto de la situación de una menor fue retransmitida por los medios en base a la válida inquietud social, respecto de una persona que emite fallos judiciales como integrante del poder judicial fueguino.
La situación manifestada es por demás grave ya que no solo afecta a la situación particular de una determinada persona o grupo familiar, sino que -en caso de tratarse de un magistrado- importan las condiciones personales en que podría estar prestando el servicio de justicia a la ciudadanía.
El oficio firmado por un Pro secretario en el que se escudó la jueza de familia 2 María Anahí Petrina invoca ” la protección de derechos” para una censura mediática del caso, dando cuenta que directa o indirectamente se afecta a la menor en cuestión.
En tal sentido esta reacción judicial impide volver a nombrar al magistrado involucrado en conductas preocupantes -ya no solo a nivel personal- sino en la repercusión que las mismas tengan sobre sus funciones.
Lamentablemente el mismo juzgado de familia no adoptó la misma celeridad para con la urgente situación planteada por familiares ante una menor en potencial riesgo, ni en otros casos que por estos días le están valiendo a esta misma magistrada un pedido de jury en el Consejo de la Magistratura.
La jueza de Familia 2, María Anahí Petrina.
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