El 10 de octubre, en el Hotel Arakur de Ushuaia, el músico fueguino presentará una propuesta atravesada por la memoria, el amor y la gratitud hacia quien durante décadas acompañó el crecimiento de generaciones de niños y niñas de la ciudad.
Ushuaia será escenario, el próximo 10 de octubre, de una noche atravesada por la música y la memoria. Ignacio Boreal se presentará junto a la Orquesta Municipal Kayén en el marco del ciclo Abrigar la intemperie, en un concierto dedicado a su madre, la doctora Ana María “Charo” Zingoni, reconocida pediatra de la ciudad, quien falleció el pasado 14 de febrero.
Durante décadas, Charo acompañó a generaciones de familias de Ushuaia desde su profesión, pero también desde una manera particular de entender el cuidado. Su compromiso con sus pequeños pacientes trascendía el consultorio y, cuando era necesario, llegaba incluso hasta sus hogares. En bicicleta, recorría el camino para conocer de cerca su evolución y acompañar a sus familias.
Esa forma de ejercer la medicina dejó una marca profunda entre quienes la conocieron. Ahora, su hijo busca transformar la ausencia en un encuentro colectivo, recuperando su nombre y su legado a través de la música.
Una música atravesada por el territorio
Ignacio Boreal es uno de los referentes de la música fueguina y a lo largo de su trayectoria compartió escenarios y proyectos con artistas como Sandra Mihanovich, Elena Roger, Lito Vitale y Hernán Jacinto.
Su obra mantiene un vínculo estrecho con el paisaje y la identidad del sur, una mirada que también atraviesa Abrigar la intemperie, un ciclo que propone a la música como refugio, encuentro y herramienta para fortalecer los vínculos comunitarios.
En esta presentación, Boreal estará acompañado por la Orquesta Municipal Kayén, con arreglos especialmente preparados para la ocasión.
De Ushuaia a Río Grande
El ciclo continuará el 16 de octubre en Río Grande, en el marco del Mes de la Salud Mental y en articulación con la Secretaría de Salud Mental y la Subsecretaría de Cultura de la ciudad.
La propuesta volverá a poner en diálogo música, territorio, comunidad y cuidado, con una mirada que entiende a la cultura como espacio de encuentro y construcción colectiva.
Así, un homenaje nacido desde el vínculo íntimo entre un hijo y su madre se convierte también en una invitación a recordar, compartir y celebrar una vida dedicada al cuidado de los demás.
Related