Ignacio Boreal brindará un concierto en recuerdo de su mamá, la doctora “Charo” Zingoni.
El músico ushuaiense se presentará el sábado 10 de octubre junto a la Orquesta Municipal Kayén, en el Hotel Arakur. “Charo” murió trágicamente el 14 de febrero de este año, a los 75 años, 50 de los cuales los dedicó al ejercicio de la medicina pediátrica.
Hay recuerdos que permanecen en una canción, en una melodía o en una escena que vuelve una y otra vez. Para Ignacio Boreal, la música será ahora el modo de homenajear a su madre, Ana María del Rosario “Charo” Zingoni, la pediatra que durante décadas acompañó a generaciones de niños y familias de Ushuaia.
El próximo sábado 10 de octubre, a las 20, el músico ushuaiense ofrecerá un concierto en el Salón Magallanes del Hotel Arakur, acompañado por la Orquesta Municipal Kayén, con arreglos preparados especialmente para la ocasión.
La Dra. “Charo” Zingoni murió el pasado 14 de febrero, a los 75 años, luego de ser atropellada por una camioneta de gran porte conducida por un turista chileno, mientras circulaba en bicicleta por la Ruta Nacional Nro. 3, en la zona que bordea el pie del Monte Olivia. Hasta entonces seguía trabajando a diario, con la vitalidad que la caracterizaba.
Durante décadas ejerció la pediatría en el Hospital Regional Ushuaia, la Clínica San Jorge y su consultorio particular de la calle Gobernador Paz. Su actividad profesional atravesó distintas etapas de la ciudad y la vinculó con numerosas generaciones de familias.
Pero detrás de la médica también estaba una mujer con una historia personal que su hijo eligió rescatar al despedirla. Madre de cinco hijos y abuela de seis nietos, “Charo” era una mujer de carácter vivaz y sonrisa franca, pero también alguien que había atravesado experiencias difíciles y dolores que no siempre hacía visibles.
Ocho meses atrás, al despedirla, Ignacio puso en palabras esa parte de su historia.
“Cada vez que la vida la golpeaba, ella pedaleaba. Y la vida la golpeó tantas veces… Ustedes ni se imaginan el dolor que guardaba mamá. Y aun así siempre estaba con una sonrisa”.
En aquellas palabras de despedida, Boreal también recordó la manera en que su madre ejercía la medicina y la dedicación que ponía en su trabajo: “Toda esa vida la compartía con un cariño y una ética profesional que no vi en otra persona. Mi vieja es mi ejemplo y fue mi luz… No tienen idea la cantidad de veces que se desvelaba porque quería descifrar un caso complicado”.
Ahora, meses después, Ignacio retomará esa historia desde otro lugar. No será una despedida, sino un homenaje construido a través de la música.
Esta vez, sin embargo, el escenario tendrá un significado particularmente personal.
La presentación junto a la Orquesta Municipal Kayén buscará convertir la memoria de Charo en un encuentro con el público, recuperando a través de la música algunos de los rasgos que marcaron su vida: el vínculo con Ushuaia, su profesión, su familia y también aquella pasión por pedalear que acompañó buena parte de su historia.
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