El secretario general del Centro de Empleados de Comercio de Río Grande, Daniel Rivarola, explicó el cierre del gimnasio de la entidad y aseguró que la decisión respondió a la situación económica y a las pérdidas que generaba la actividad.
En diálogo con FM La Isla manifestó que “Hoy tenemos unos 250 clientes, pero para que sea muy claro, ponele que estemos juntando 10 y estamos gastando 15 para poder sostenerlo abierto”.
Rivarola señaló que la caída de la cantidad de clientes está vinculada, principalmente, a la situación laboral de la ciudad y al crecimiento de la competencia. “Mucha gente ha quedado sin empleo y obviamente deja el gimnasio, o tiene salarios atrasados y la prioridad no es el gimnasio”.
También remarcó el impacto de los costos fijos y las tarifas sobre la estructura del gimnasio. “Entre los costos fijos nuestros, el elevado costo de las tarifas, gas y luz sobre todo, que es un gimnasio muy grande, empezamos a ir para atrás”.
Según explicó, solo el 10% de los usuarios del gimnasio eran afiliados al sindicato, por lo que sostener una estructura comercial deficitaria podía afectar otros beneficios.
Finalmente, expresó que “Es mi obligación desde el punto administrativo darle el corte para no perjudicar las arcas del gremio y que ponga en peligro otro tipo de beneficios”.
Related