¡Compartí esta noticia!
19/08 2026

Salud animal.

La Dirección de Servicios Veterinarios de Río Grande recordó que se trata de una enfermedad viral altamente contagiosa que puede afectar con mayor gravedad a cachorros y perros sin un esquema de vacunación adecuado. También aconsejó consultar con profesionales ante la aparición de signos compatibles.

La Dirección de Servicios Veterinarios de Río Grande brindó recomendaciones para prevenir el moquillo canino o distemper, una enfermedad viral altamente contagiosa que puede afectar a perros y otros caninos.

La vacunación constituye una de las principales herramientas de prevención. Por este motivo, se recomienda mantener actualizado el calendario indicado por profesionales veterinarios, especialmente en perros jóvenes, cachorros y animales que no cuentan con un esquema de vacunación adecuado, ya que presentan mayor susceptibilidad a desarrollar cuadros de gravedad.

El virus puede transmitirse entre animales infectados, principalmente a través de secreciones respiratorias que se dispersan mediante estornudos y ladridos. También puede propagarse por contacto con secreciones y excreciones de animales infectados, como orina, materia fecal y vómito.

Una de las principales características del moquillo canino es su elevada capacidad de contagio. Los animales infectados pueden transmitir el virus incluso antes de presentar signos evidentes de enfermedad. Ante la sospecha de infección, se recomienda evitar el contacto con otros perros y realizar una consulta veterinaria.

Los signos clínicos pueden variar según la edad, el estado general de salud y la situación inmunitaria de cada animal. Entre los más frecuentes se encuentran fiebre, secreción ocular o nasal, tos, decaimiento, vómitos, diarrea y falta de apetito.

En algunos casos, la enfermedad puede comprometer el sistema nervioso y provocar signos neurológicos como marcha descoordinada, tropiezos, fasciculaciones o tics musculares, convulsiones y parálisis.

Ante la aparición de alguno de estos signos, se aconseja realizar una consulta temprana con un profesional veterinario para evaluar el estado del animal y determinar el tratamiento correspondiente. El abordaje inicial es paliativo y está orientado a controlar los síntomas y prevenir o tratar posibles infecciones secundarias.

Desde la Dirección de Servicios Veterinarios señalaron que mantener la vacunación al día, realizar controles periódicos y evitar el contacto de animales enfermos o con síntomas con otros perros son medidas que contribuyen a reducir el riesgo de transmisión y favorecer el cuidado de la salud animal.

Related