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29/08 2026

El padre Roberto Castello, director de la Escuela Agrotécnica Salesiana —conocida popularmente como “la Misión”—, habló en el programa El campo al Aire Libre, conducido por el periodista Germán Vanadía. Durante la entrevista explicó cómo funciona una institución que combina formación técnica, producción agropecuaria y educación, y reflexionó sobre los nuevos desafíos de la enseñanza, el potencial productivo de Tierra del Fuego y la problemática de los perros asilvestrados.

La Escuela Agrotécnica Salesiana de Río Grande mantiene una característica que la distingue de cualquier establecimiento productivo tradicional: su objetivo principal no es especializarse en una única actividad, sino formar estudiantes capaces de desenvolverse en diferentes áreas del sector agropecuario.

Así lo explicó su director, el padre Roberto Castello, quien desde hace ocho años se desempeña de manera ininterrumpida como referente de la presencia salesiana en Río Grande.

“En principio es una escuela, por eso a diferencia de una estancia que puede decidir enfocarse en un rubro o en otro, nosotros ofrecemos a los estudiantes toda la variedad de sectores de producción, atendiendo a que el día de mañana estén capacitados en diferentes rubros”.

Esa diversidad se refleja en las distintas actividades que los alumnos pueden conocer y experimentar dentro de la institución.

“Tenemos ovejas para leche y para carne, tenemos cerdos, tenemos vacas para leche y para carne, tenemos aves (gracias al convenio con RGA alimentos) y también tenemos la parte vegetal, que no solo incluye verduras de hojas, sino también tomates y forraje”, explicó.

Una institución que se acerca a los 80 años

Castello también repasó parte de la historia de la institución salesiana y las transformaciones que atravesó a lo largo del tiempo.

“La misión (como escuela) va camino a cumplir 80 años, ya que en un principio el trabajo misionero tenía que ver con la cercanía a los pueblos originarios, pero luego se estableció el colegio”, señaló.

Con el paso de las décadas, la escuela fue adaptándose a nuevas normativas educativas y también a cambios sociales que modificaron las formas de enseñar y acompañar a los estudiantes.

“Hoy en día el abordaje de las diversidades y de los diferentes tiempos de aprendizaje de cada estudiante hacen que la educación sea un proceso complejo, porque uno tiene que respetar los trayectos educativos de cada uno y eso es un trabajo del aula y de la gestión”, resumió.

El sacerdote aclaró, sin embargo, que esos cambios no significan necesariamente que antes la escuela haya funcionado mejor o de una manera más ordenada.

Según sostuvo, simplemente “era otra escuela, otra forma de llevar adelante la institución”.

Formación para trabajar dentro y fuera de Tierra del Fuego

Otro de los desafíos de la institución es sostener una formación amplia en un contexto productivo que también fue cambiando.

“La mayoría de las estancias han dejado de producir ganado bovino por el problema de los perros asilvestrados, pero nosotros tenemos todas las especialidades, entonces eso hace que sea muy complejo llevar adelante el proceso de enseñanza aprendizaje”.

Aun así, la propuesta apunta a que los estudiantes conozcan distintas realidades productivas.

“La idea es que el estudiante pueda vivenciar todas las realidades, no solamente pensando en Tierra del Fuego”, sostuvo Castello.

Esto permite que un egresado pueda proyectarse laboralmente en establecimientos de diferentes regiones del país, aunque la escuela mantenga una fuerte vinculación con la realidad productiva fueguina.

“La tierra de Tierra del Fuego es productiva”

Uno de los conceptos que Castello remarcó durante la entrevista fue el potencial productivo de la provincia.

“La tierra de Tierra del Fuego es productiva, aunque no lo parezca”, afirmó.

El sacerdote recordó además que los salesianos tuvieron un rol pionero en la incorporación de sistemas de producción bajo cubierta en la isla.

Según explicó, fueron ellos quienes comenzaron con los primeros invernaderos, demostrando que era posible producir determinados alimentos aun bajo las condiciones climáticas de Tierra del Fuego.

Más estudiantes interesados en carreras vinculadas al sector

El trabajo de la escuela también comienza a reflejarse en las elecciones profesionales de sus egresados.

“Cada vez tenemos más estudiantes que quieren seguir la carrera de veterinaria o de ingeniería agroecológica, que tiene que ver con el planteo de la escuela”, explicó Castello.

En ese sentido, consideró positivo que la Universidad Nacional de Tierra del Fuego haya comenzado a ampliar su oferta académica con carreras vinculadas a la ingeniería, porque abre nuevas posibilidades para quienes desean continuar formándose sin necesariamente abandonar la provincia.

El problema de los perros asilvestrados

Hacia el final de la entrevista, el director de la Escuela Agrotécnica Salesiana también se refirió a una problemática que afecta de manera directa a la producción ganadera fueguina: los ataques de perros.

Castello planteó que la discusión no puede limitarse únicamente a los animales asilvestrados, sino que también debe incorporar la responsabilidad de quienes tienen mascotas.

Señaló que no todos los ataques son protagonizados por perros asilvestrados y recordó que muchos de esos animales alguna vez tuvieron un hogar antes de ser abandonados.

Desde esa mirada, consideró necesario profundizar la responsabilidad social sobre el cuidado y la tenencia de animales, en una provincia donde el problema representa desde hace años una seria dificultad para los productores rurales.

 

(EN EL AUDIO LA ENTREVISTA COMPLETA)

🎙️ Aire Libre FM 96.3 Escuchá la entrevista completa:

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