El presidente de la Cámara Hotelera Gastronómica de Tierra del Fuego, José “Pepe” Recchia, analizó en diálogo con Aire Libre FM el presente del sector turístico en Ushuaia, la ocupación hotelera, el crecimiento de la oferta de alojamiento y las perspectivas para los próximos meses. Recchia explicó que la temporada de verano suele extenderse hasta Semana Santa, con enero y febrero como los meses de mayor ocupación. En cambio, mayo y junio representan el período de menor movimiento para la actividad hotelera.
“Normalmente hablamos del 30 o 40% de ocupación”, señaló, y explicó que durante esos meses algunos establecimientos aprovechan para realizar refacciones o dar vacaciones al personal.
La situación cambia considerablemente con el inicio de la temporada de nieve, entre fines de junio y principios de julio. Según indicó, durante los períodos de mayor demanda se alcanzan picos de ocupación superiores al 90%, aunque con diferencias importantes según la categoría de los establecimientos.
En ese sentido, Recchia remarcó que los hoteles de tres estrellas hacia arriba presentan una dinámica diferente a la de los establecimientos más pequeños, como cabañas, bed and breakfast y alojamientos de menor categoría. Mientras algunos de estos últimos pueden alcanzar niveles elevados de ocupación en determinados momentos, en general se mantienen en porcentajes considerablemente más bajos.
Uno de los factores que, según explicó, está impactando especialmente en estos pequeños establecimientos es el crecimiento de los departamentos turísticos, una modalidad de alojamiento que se consolidó a nivel mundial y que compite directamente con parte de la oferta hotelera tradicional.
Ushuaia sumaría entre 400 y 500 nuevas camas
Actualmente, el destino Ushuaia cuenta con aproximadamente 9.000 a 10.000 camas habilitadas, de acuerdo con la estimación realizada por Recchia.
Al mismo tiempo, la ciudad atraviesa un proceso de crecimiento de su infraestructura hotelera, con establecimientos que están en construcción, otros recientemente terminados y algunos próximos a comenzar a operar.
El dirigente estimó que, una vez finalizado el proceso de nuevas inversiones, se incorporarían entre 400 y 500 camas a la oferta de alojamiento de la ciudad.
Lejos de considerar que este crecimiento necesariamente generará un exceso de oferta, Recchia destacó la diversidad de nichos turísticos que actualmente tiene Ushuaia.
“Es un destino turístico, es un destino de paso hacia la Antártida, es un destino de trekking, de maratones”, enumeró, y agregó que también creció considerablemente la llegada de equipos deportivos que realizan sus pretemporadas o contratemporadas en la ciudad.
Más de 16.000 noches vinculadas al turismo deportivo
Uno de los segmentos que adquirió especial relevancia es el de los equipos deportivos de alto rendimiento que llegan a Ushuaia durante el invierno.
Recchia señaló que entre julio, agosto y septiembre este segmento genera aproximadamente 16.000 noches de alojamiento en la ciudad.
Según explicó, este movimiento también permite que otros establecimientos hoteleros puedan captar a los turistas que llegan al destino y que no forman parte de esos grupos deportivos.
El dirigente destacó además la importancia de que los nuevos emprendimientos hoteleros incorporen salones para eventos y congresos, considerando que el turismo de reuniones puede convertirse en otro motor importante para Ushuaia.
“Esto es fundamental también porque derrama en el destino un nicho que por ahí está un poco condicionado por la cantidad de salones que tenemos para reuniones”, sostuvo.
La crisis industrial también impacta en el mercado laboral hotelero
En materia de empleo, Recchia señaló que el sector comenzó a recuperar trabajadores que durante los últimos años habían migrado hacia la industria.
Explicó que determinados puestos de la actividad hotelera y gastronómica, como el de recepcionistas con dominio de varios idiomas, habían sido absorbidos por empresas industriales debido a mejores condiciones laborales, horarios y beneficios.
Sin embargo, el contexto que atraviesa actualmente la industria fueguina generó un retorno de trabajadores hacia actividades vinculadas al turismo.
Recchia también destacó que Ushuaia dejó hace años de depender de los llamados “trabajadores golondrina”, debido a la consolidación de la actividad turística durante todo el año.
Recordó que décadas atrás la actividad hotelera tenía períodos muy marcados de cierre y apertura, situación que cambió con el crecimiento de la infraestructura turística, la construcción del aeropuerto internacional, la consolidación del puerto y la aparición de centros de esquí como Cerro Castor.
Expectativas positivas para agosto y septiembre
De cara a los próximos meses, el presidente de la Cámara Hotelera Gastronómica de Tierra del Fuego puso el foco especialmente en agosto y septiembre.
La expectativa está vinculada tanto al turismo de nieve como a las condiciones climáticas y a la llegada de visitantes desde Brasil.
En este sentido, destacó que tres compañías aéreas —LATAM, Aerolíneas Argentinas y GOL— cuentan con vuelos directos entre San Pablo y Ushuaia durante la temporada invernal, una conectividad que consideró especialmente significativa para el sector.
Además, destacó el compromiso de GOL de mantener frecuencias durante el verano y valoró la conectividad de los principales destinos turísticos patagónicos.
Para Recchia, el mercado brasileño representa una oportunidad estratégica para Tierra del Fuego, particularmente para el turismo de nieve.
Finalmente, puso en valor el atractivo de Cerro Castor y la fidelización que genera entre quienes ya conocen el centro de esquí.
“La familia del hielo que reinvierte en el centro de esquí, aquel que lo conoce o aquel que lo conoció sigue viniendo”, afirmó, y sostuvo que Cerro Castor, pese a no ser uno de los centros más grandes de Sudamérica, cuenta con características que le permiten competir con los principales destinos de nieve de la región.
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