BUENOS AIRES (NA).- Grossi elogió la “valiente decisión” de las nuevas autoridades que reportaron a la agencia de la ONU, reportó el sitio DW y supo la Agencia Noticias Argentinas.
Expertos del OIEA fueron autorizados por el gobierno sirio para acceder al sitio, cuyo emplazamiento exacto no fue revelado, donde se confirmó la presencia de “toneladas de material nuclear que podrían haber sido utilizadas con fines ilícitos”.
Tras las indagaciones de rigor se determinó que el material no es peligroso y seguirá bajo custodia de Damasco, sujeto a las garantías del Organismo Internacional de Energía Atómica.
Grossi agradeció al Gobierno sirio y al ministro de Asuntos Exteriores, Asaad Shaibani, “por la cooperación proactiva en este trabajo crucial para que las actividades nucleares en este país ya no estén asociadas con armas nucleares, sino con energía, alimentos y salud”.
Al Shaibani, reivindicó el “derecho soberano y legal” de Siria al uso civil y pacífico de la energía nuclear. Asimismo, afirmó que se había concedido a los inspectores del OIEA acceso a la instalación por “decisión soberana” y describió la transparencia como una “elección”, comprometiéndose a una mayor cooperación con la agencia.
Año y medio de colaboraciónEstas declaraciones se producen días después de que el medio digital estadounidense Axios informara, citando a funcionarios israelíes y estadounidenses, que Washington había negociado un acuerdo para que el OIEA retirara el material nuclear almacenado en una instalación siria clandestina que ambos gobiernos denominan “Sitio 99” y que incluye concentrado de uranio y otros residuos vinculados al proyecto del reactor de Al Kibar.
El expediente se remonta a un reactor no declarado que Siria construyó, según esa fuente, con ayuda norcoreana en Deir al Zur, destruido en un ataque aéreo israelí en 2007.
En 2011, el OIEA determinó que Damasco incumplía sus obligaciones, una cuestión que Bashar al Assad nunca resolvió, si bien en 2024 el ahora expresidente sirio exploró con Grossi las formas de cooperación para el uso pacífico de la energía nuclear.
No fue hasta junio de 2025, tras la reunión de Grossi con el actual presidente sirio, Ahmed al Sharaa, que el OIEA recibió acceso inmediato y sin restricciones a lugares relevantes para aclarar antiguas actividades nucleares y logró muestreos que revelaron trazas de uranio natural procesado en una de las instalaciones relacionadas. Grossi valoró que el resultado de 18 meses de colaboración con Damasco suponía “un buen día para la seguridad y la paz mundiales”.
CRÉDITO IMAGEN DE PORTADA: El argentino Rafael Grossi, Director General del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA). Xinhua/NA.
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