La vicepresidenta del Centro de Estudiantes del colegio ushuaiense explicó que mantienen una protesta por los problemas edilicios y la prolongada suspensión de actividades, mientras esperan respuestas que permitan normalizar el dictado de clases.
Estudiantes del colegio provincial Olga Bronzovich de Arko iniciaron un acampe frente al establecimiento para reclamar la normalización de las clases, afectadas desde antes del receso invernal por inconvenientes de calefacción y distintas deficiencias edilicias. La protesta surgió del Centro de Estudiantes y cuenta con el acompañamiento de directivos, docentes y padres autoconvocados.
Samira Gómez, vicepresidenta del Centro de Estudiantes, describió en radio Provincia el escenario que llevó a los alumnos a manifestarse: “Nuestro colegio está sin clases, incluso un poco antes del receso invernal. De hecho no tuvimos regreso de clases después de eso”, y enumeró entre las dificultades “las ratas, la calefacción, la infraestructura, los baños también están en muy malas condiciones”.
La medida comenzó el lunes con una movilización hacia el Ministerio de Educación y continuó posteriormente frente a la escuela. “Estamos desde ayer (lunes) a las 5 de la tarde en el acampe fuera del colegio”, precisó la estudiante. La permanencia, por ahora, no tiene plazo: “Es un acampe indeterminado hasta que podamos volver a las clases normales”.
El reclamo estudiantil se produce después de meses de gestiones ante las autoridades. Gómez aseguró que “ya vamos como un año y medio con estos problemas” y recordó que directivos y padres también realizaron presentaciones: “Nunca tuvimos respuestas concretas, ni se hizo nada”. A ese escenario sumó antecedentes de falta y pérdidas de gas que ya habían provocado suspensiones de actividades.
Actualmente sólo algunos cursos pueden desarrollar clases en espacios habilitados. Frente a esa situación, el Centro de Estudiantes resolvió profundizar el reclamo después de discutirlo con los representantes de los alumnos. “Esta decisión la teníamos planteada con el Centro de Estudiantes y lo charlamos con el cuerpo de delegados”, explicó Gómez, quien justificó la medida porque “necesitamos respuestas rápidas y tenemos que tomar medidas rápidas para que podamos volver a las clases continuas”.
La preocupación también alcanza al impacto académico de las semanas perdidas. Todavía no recibieron precisiones sobre cómo recuperarán los contenidos y, según advirtió, “va a estar bastante complicado con el cierre de notas, los temas perdidos, muchos temas atrasados”. Ante la acumulación de jornadas sin actividad normal, consideró: “Va a ser imposible recuperar todo”.
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