La ordenanza establece un programa municipal diseñado para asistir a los vecinos cuyos hogares sufren de manera recurrente el congelamiento de sus conexiones de agua.
A través de un sistema de “Esfuerzo Compartido”, el Municipio aportará la mano de obra necesaria para ejecutar tareas de saneamiento, aislamiento térmico y adecuación de las instalaciones, mientras que los beneficiarios proveerán los materiales para la obra. Estas tareas podrán ejecutarse tanto por agentes municipales como a través de cooperativas de trabajo locales.
En este marco, la concejal Vargas explicó que “los vecinos interesados podrán inscribirse en un registro que se habilitará para quienes quieran realizar estos trabajos preventivos en sus hogares”.
Asimismo, dijo que “a partir de ese registro se podrán organizar y planificar los trabajos con anticipación, para llegar antes de que comiencen las temperaturas más bajas y evitar que las familias vuelvan a quedarse sin agua”.
La necesidad de avanzar con esta ordenanza se refleja en los registros del último invierno, cuando el Municipio debió realizar más de “400 intervenciones de emergencia en las conexiones externas, una cifra que demuestra la importancia de avanzar hacia políticas públicas preventivas que eviten la interrupción del servicio y los daños ocasionados por el congelamiento de las cañerías”.
“Con este programa buscamos cuidar un servicio esencial como el agua, pero también aliviar el bolsillo de los vecinos. Cuando una cañería se rompe por el congelamiento, las consecuencias son económicas y también afectan la calidad de vida de toda la familia”, manifestó.
Finalmente, Vargas señaló que “la aprobación de esta ordenanza representa un paso clave para adaptar las políticas del Estado a la realidad climática de Río Grande”.
Related