La Municipalidad continúa con un operativo sostenido para remover chatarra, residuos ferrosos y vehículos abandonados de la vía pública. Las intervenciones buscan mejorar el orden urbano, reforzar la seguridad vial y reducir el impacto ambiental, a partir de denuncias realizadas por los vecinos a través de la línea 147.
El Municipio de Río Grande avanza con un plan de saneamiento y ordenamiento urbano que incluye el retiro de chatarra, residuos ferrosos y vehículos abandonados en distintos puntos de la ciudad. La iniciativa forma parte de una política destinada a recuperar los espacios públicos, mejorar la seguridad vial y contribuir al cuidado del ambiente.
De acuerdo con datos oficiales, desde comienzos de 2025 ya fueron retirados 285 residuos ferrosos y carrocerías abandonadas, mientras que 516 vehículos fueron notificados por encontrarse en situación irregular en la vía pública.
Gran parte de las intervenciones se realizan a partir de los reclamos efectuados por vecinos y vecinas a través de la línea municipal 147, un canal que permite detectar este tipo de situaciones y agilizar la respuesta de las áreas competentes.
El procedimiento está regulado por la Ordenanza Municipal Nº 2626/2008, que establece que el propietario de un vehículo abandonado dispone de cinco días, desde su notificación, para retirarlo. Si no cumple con ese plazo, el Municipio procede a remover la unidad y trasladarla al Corralón Municipal, donde continúa el trámite administrativo hasta definir su disposición final conforme a la normativa vigente.
El director general de Prevención y Seguridad Ciudadana, Agustín Colombera, sostuvo que estas acciones «contribuyen a la descontaminación de la ciudad, permiten recuperar espacios públicos y veredas, favorecen una mejor convivencia entre vecinos y fortalecen la seguridad vial». Además, remarcó que el operativo busca dar respuesta a los reclamos de la comunidad y mejorar el entorno urbano mediante un trabajo sostenido entre el Estado y los vecinos.
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