BUENOS AIRES (NA).- Joaquín Aranguiz, economista de la entidad, explicó que “cuando la coparticipación cae en términos reales, las provincias enfrentan un dilema clásico, recortar gasto (con el costo político y social que eso implica), buscar financiamiento alternativo (deuda, adelantos del Tesoro, o presión tributaria propia) o directamente acumular atrasos”.
“Esto nos lleva a pensar si el ajuste que también hicieron las provincias fue por convencimiento para acompañar al gobierno nacional o si tuvieron que acomodarse a la nueva realidad porque no les quedaba alternativa”, indicó.
Señaló que los recursos reales de provincias siguen sin recuperar los niveles previos a la crisis cambiaria de fines de 2023.
Junio de 2026 está apenas 2,2% arriba del piso de jun-2024, y todavía 21,7% debajo del pico de junio 2023.
“La desaceleración inflacionaria no se tradujo en recomposición real de la coparticipación, y el ajuste post-devaluación dejó una base más baja de la que aún no se despega”, explicó.
Y dijo que la caída de -4,2% interanual en 2026 muestra que la recuperación de 2025 se frenó o revirtió, no fue lineal.
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