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25/07 2026

En diálogo con Aire Libre FM, la bióloga Andrea Raya Rey, investigadora del CADIC-CONICET, explicó cuál es la situación de las distintas especies de pingüinos que habitan el archipiélago fueguino y alertó que, aunque algunas poblaciones permanecen estables, otras son especialmente vulnerables al cambio climático, la presión pesquera y la contaminación. Además, destacó la importancia de crear áreas marinas protegidas y de mejorar la gestión de residuos para garantizar su conservación.

Tierra del Fuego alberga varias especies de pingüinos, cada una con características y desafíos de conservación diferentes. Así lo explicó la bióloga e investigadora del CADIC-CONICET, Andrea Raya Rey, durante una entrevista con Aire Libre FM.

«En el archipiélago fueguino tenemos varias especies de pingüinos y cada una tiene sus particularidades y sus problemas de conservación», señaló.

El pingüino de Magallanes, estable pero con cambios

La especialista indicó que el pingüino de Magallanes mantiene una situación relativamente favorable en la provincia.

«En Tierra del Fuego las colonias están estables o levemente en aumento. No tiene problemas críticos de conservación», explicó.

Sin embargo, aclaró que la especie ha modificado parte de su distribución debido a cambios en la disponibilidad de alimento.

«Los peces, calamares y pulpos de los que se alimentan cambiaron de distribución principalmente por la pesca y por el cambio climático. Eso hace que los pingüinos también deban mover sus colonias para mantenerse cerca de su fuente de alimento», detalló.

El pingüino Papúa, el «ganador» del cambio climático

Otra de las especies presentes en la provincia es el pingüino Papúa, del que existen apenas unas cien parejas reproductivas en Isla Martillo.

«Es el pingüino que solemos llamar el ganador del cambio climático porque tiene una enorme capacidad de adaptación», comentó.

Explicó que esa especie puede modificar su dieta, cambiar las áreas de alimentación e incluso variar sus épocas reproductivas para responder a los cambios ambientales.

«No sabemos hasta cuándo puede mantener esa plasticidad. Nunca conviene tirar demasiado del hilo», advirtió.

Penacho amarillo: una especie vulnerable

Raya Rey expresó especial preocupación por el pingüino de penacho amarillo, cuya principal colonia argentina se encuentra en Isla de los Estados.

«Tenemos alrededor del 25% de la población mundial de esta especie en Isla de los Estados. Si esa colonia se pierde, desaparece una cuarta parte de toda la población mundial», alertó.

Indicó que se trata de una especie especialmente sensible al cambio climático.

«Está categorizada como vulnerable. Las olas de calor, las olas de frío y otros eventos extremos afectan rápidamente a las presas de las que se alimenta y eso repercute en su reproducción y en el tamaño de sus poblaciones», explicó.

A esa situación se suma otra amenaza.

«En Isla de los Estados hay herbívoros introducidos que deterioran el ambiente donde hacen los nidos. Entonces tienen una presión adicional además del cambio climático», señaló.

El regreso del pingüino rey

La investigadora también se refirió al pingüino rey, una especie que intenta volver a establecerse en Tierra del Fuego luego de haber desaparecido hace más de un siglo.

«Hace unos 170 años era muy abundante en esta zona, pero fue exterminado durante la época de los loberos para producir aceite», recordó.

Actualmente, algunas parejas intentan reproducirse en Isla Martillo.

«En la parte chilena del archipiélago ya existe una colonia, pero en nuestro lado todavía no lograron establecer una población estable», indicó.

Qué se puede hacer para protegerlos

Consultada sobre las medidas prioritarias de conservación, Raya Rey sostuvo que, aunque detener el cambio climático resulta complejo, existen otras amenazas sobre las que sí se puede actuar.

«Hay que hacer un buen manejo de las pesquerías, especialmente las de arrastre, porque afectan el fondo marino, la biodiversidad y toda la cadena alimentaria», explicó.

La investigadora señaló que, gracias a más de 25 años de estudios sobre el comportamiento de estas aves, hoy se conocen las principales áreas donde se alimentan.

«Con esa información podemos regular determinadas actividades humanas en ciertos lugares y en determinadas épocas del año», afirmó.

También destacó la importancia de ampliar las áreas marinas protegidas.

«Sabemos que son claves, sobre todo si se planifican pensando en el cambio climático y en los refugios que necesitarán las especies en el futuro», indicó.

La basura también representa una amenaza

Finalmente, la especialista llamó la atención sobre el impacto de la contaminación marina.

«Los plásticos son un problema enorme para las aves marinas. En lugares tan alejados como Isla de los Estados hay playas llenas de basura que, en muchos casos, proviene de barcos pesqueros», lamentó.

Agregó que tanto los microplásticos como los metales pesados incrementan el estrés que sufren las poblaciones de pingüinos.

«Todo eso se suma al cambio climático y termina afectando seriamente a las especies», sostuvo.

Para Raya Rey, la conservación de estas aves depende también del compromiso de toda la sociedad.

«Los pingüinos son indicadores de un ecosistema saludable. Si ellos están bien, significa que el ambiente también está sano, y eso nos beneficia directamente a todos», concluyó.

 

(EN EL AUDIO LA ENTREVISTA COMPLETA)

🎙️ Aire Libre FM 96.3 Escuchá la entrevista completa:

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