Datos oficiales del SENASA confirman un fuerte incremento en la producción de trucha arcoíris en la Norpatagonia. Las provincias concentran la mayor parte de la actividad acuícola del país y sostienen el principal flujo exportador del sector.
La producción acuícola en Neuquén y Río Negro consolidó durante 2025 su posición como el principal polo de salmónidos de la Argentina. Según el Anuario Estadístico 2025 del SENASA, la región alcanzó una producción total de 11.573 toneladas de salmónidos, con un crecimiento sostenido respecto de los últimos años.
El sistema productivo está concentrado principalmente en los embalses de Alicurá y Piedra del Águila, que explican la mayor parte de la actividad de engorde en jaulas flotantes. De acuerdo con datos oficiales, estas áreas concentran alrededor del 80% de la producción acuícola nacional de trucha arcoíris.
En términos de exportación, la Norpatagonia registró en 2025 envíos certificados por el SENASA de entre 5.300 y 6.100 toneladas de trucha arcoíris, con destinos principales en Chile, Japón y Canadá, además de mercados como Estados Unidos y países europeos.
Un sistema productivo concentrado
La actividad se basa en el cultivo de trucha arcoíris (Oncorhynchus mykiss), que atraviesa un ciclo productivo integrado: producción de alevinos, engorde en embalses y procesamiento industrial en plantas ubicadas en la región.
El desarrollo del sector se apoya en el uso de infraestructura hidroeléctrica existente, lo que permite la instalación de sistemas de cultivo en cuerpos de agua de gran escala.
Crecimiento y consolidación
Los registros del SENASA muestran un crecimiento significativo del sector en comparación con años anteriores, impulsado por inversiones productivas, mejoras sanitarias y demanda internacional.
La región cuenta además con el reconocimiento de zona libre de enfermedades de salmónidos, condición que favorece su posicionamiento en mercados externos y facilita la certificación sanitaria de exportaciones.
Un sector en expansión con escala acotada
Si bien la producción muestra una tendencia de crecimiento sostenido, la acuicultura argentina continúa siendo una industria de escala moderada en términos globales, con fuerte concentración geográfica en la Norpatagonia.
En este contexto, Neuquén y Río Negro explican la mayor parte del volumen nacional, lo que refuerza su rol estratégico dentro del desarrollo del sector.
Conclusión
La truchicultura en la Norpatagonia atraviesa una etapa de expansión basada en condiciones sanitarias favorables, infraestructura disponible y demanda externa creciente.
El desafío hacia adelante se centra en sostener ese crecimiento en un esquema productivo concentrado, con límites estructurales propios del sistema de embalses y la escala actual de la industria.
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