Cuando la prueba define el caso sin prejuicios, presunciones ni ideologías.
En el marco del debido proceso, el juez Lucas Berber, titular del Juzgado Correccional y Contravencional del Distrito Judicial Sur, concluyó que la realidad de los hechos analizados era muy distinta a la planteada por la denunciante y absolvió al hombre que había sido acusado por su pareja del delito de lesiones leves.
Juez Lucas Berber, titular del Juzgado Correccional y Contravencional del Distrito Judicial Sur.
En un fallo que pone de relieve la importancia del análisis integral de la prueba en causas vinculadas a violencia intrafamiliar y de género, sin apegarse a las dogmáticas y extremas corrientes feministas que atraviesan a la sociedad actualmente, el Juzgado Correccional y Contravencional del Distrito Judicial Sur absolvió a un hombre que había llegado a juicio acusado del delito de lesiones leves agravadas por el vínculo en contexto de violencia de género.
La resolución fue dictada por el juez Lucas Berber luego de la producción y valoración de la prueba incorporada durante el debate oral y público, la cual permitió acreditar una realidad sustancialmente diferente a la expuesta en la denuncia que dio origen a la causa.
El hombre había sido acusado a raíz de una denuncia presentada en 2022 por quien era su pareja, tras una discusión ocurrida en la vivienda que ambos compartían. A partir de esa presentación, se lo consideró prima fascie autor de agresiones físicas hacia la mujer.
Sin embargo, durante el juicio realizado en los últimos días y a cuatro años de la denuncia, surgieron elementos que llevaron al magistrado a una conclusión distinta. El defensor público Danilo Cambio sostuvo ante el magistrado que los hechos debían analizarse a partir de la totalidad de la evidencia reunida y del contexto real de la relación entre las partes.
Según expuso durante el debate, se trataba de una relación conflictiva caracterizada por una posición simétrica entre ambos integrantes de la pareja, donde existían agresiones mutuas y no una situación en la que uno de ellos ejerciera violencia de manera unilateral sobre el otro.
Durante la audiencia declararon tanto el imputado como la denunciante y se incorporaron diversos elementos probatorios. El juez valoró especialmente que ambos protagonistas coincidieron en describir la existencia de un forcejeo mutuo durante el episodio investigado, circunstancia que resultó compatible con las lesiones constatadas tanto en la mujer como en el hombre.
Uno de los aspectos más relevantes del proceso fue la incorporación de otro expediente judicial en el que los roles aparecían invertidos. En esa causa, era el hombre quien había denunciado a la mujer por haber sido víctima de agresiones físicas por parte de ella.
Ese antecedente fue considerado por el tribunal como un elemento significativo para comprender la dinámica de una relación marcada por conflictos y agresiones recíprocas, alejándose así de la hipótesis inicial que presentaba exclusivamente al hombre como agresor y a la mujer como víctima.
Finalizada la etapa probatoria, las partes formularon sus alegatos finales y expusieron sus posiciones respecto de la valoración de la prueba, la existencia del hecho y la eventual responsabilidad penal del acusado.
Finalmente, el magistrado resolvió absolver al hombre al considerar que la prueba producida durante el juicio no permitía sostener la acusación en los términos planteados originalmente.
El caso constituye un ejemplo de la relevancia que adquiere el análisis claro, concreto y despojado de ideologías, como instancia para contrastar versiones, analizar evidencia y determinar con precisión la verdadera dinámica de los hechos denunciados, garantizando una adecuada valoración de todas las circunstancias del caso, de modo imparcial, indistintamente del género que se trate.
Related