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27/05 2026

El programa permite cursar materias del CBC antes de terminar la secundaria. Más de 60 estudiantes participan cada cuatrimestre y las tutorías se consolidan como acompañamiento clave frente a las dificultades educativas de base.

Mientras muchos jóvenes fueguinos comienzan a proyectar su salida de la provincia para continuar estudios, otros ya empiezan a transitar materias del CBC antes incluso de terminar la secundaria. En Río Grande, el programa UBA XXI se consolidó como una herramienta para acercar la educación superior y acompañar trayectorias académicas atravesadas por desafíos económicos, educativos y territoriales.

La propuesta funciona en la ciudad desde 2004 o 2005 bajo modalidad virtual, a través del campus de la Universidad de Buenos Aires, y cuenta además con tutorías presenciales en el edificio del CENT 35, de lunes a viernes desde las 18.10. El acompañamiento local está a cargo de la Coordinadora Pamela Flores junto a un equipo de 11 docentes tutores dependientes del Ministerio de Educación de la provincia.

Actualmente participan 60 estudiantes por cuatrimestre. Muchos llegan con carreras ya definidas, como Medicina, Veterinaria, Psicología o Ingeniería Civil, propuestas que continúan concentradas en grandes centros urbanos del país y que históricamente obligan a numerosos jóvenes fueguinos a migrar para continuar estudios superiores.

Además de estudiantes de los últimos años del secundario, también se suman jóvenes que ya finalizaron la escuela, pero, por razones económicas o personales, postergan el inicio de sus estudios fuera de la provincia. En esos casos, adelantar materias les permite sostener el vínculo con la universidad y evitar perder un año académico.

Una herramienta frente a las dificultades educativas

A más de veinte años de funcionamiento en Río Grande, el programa todavía depende en gran parte de actividades puntuales de difusión y de la circulación informal de la información, sin una estrategia sostenida que garantice que la propuesta llegue de manera sistemática a todos los últimos años del secundario.

“Queremos acercar las propuestas a cada secundario de la ciudad, ya que, al día de hoy, pese a los años de permanencia, no todas las familias o estudiantes saben de esta posibilidad”, señaló Flores en diálogo con Tiempo Fueguino.

Las tutorías presenciales también cumplen un rol cada vez más importante frente a dificultades que aparecen con frecuencia en el ingreso universitario, especialmente en comprensión de textos y matemática. En ese escenario, el acompañamiento docente busca sostener la permanencia y evitar frustraciones tempranas en estudiantes que atraviesan su primera experiencia académica universitaria.

Para muchos estudiantes, adelantar materias es una forma de empezar a construir su futuro universitario sin que el desarraigo o la economía marquen el punto de partida. Empezar la universidad antes de irse también es una forma de no llegar de cero: de acortar distancias, tiempos y miedos en el camino hacia la educación superior.

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